sábado, 2 de julio de 2011

Punto y a empezar

Hoy, día para no dejar a mi cuerpo a más de 25º de ángulo respecto al suelo; ir de la habitación a la cocina (si es necesario) arrastrándome. Mil veces me lo he repetido pero ya está bien de tanto pensar y nunca hacer nada. Sólo me queda hacer algo, y tendré pista libre para seguir los días que me quedan como el de hoy. No es lo mejor que me puede pasar, pero vamos... Repetiré una vez más esa palabra que siempre llevo a lomos: cansancio.
Cansancio de todo absolutamente. No me dejan ver nada positivo y lo más parecido a éso es permanecer reptando por mi casa. Parece ser que hasta que no gritas nadie te oye; siempre tengo en cuenta esa frase escogida de "La vida es bella": "el silencio es el grito más fuerte". La tengo en mi habitación, en la puerta, para no olvidarla nunca, para recordarme que a pesar que no soy de hablar demasiado, cuando más quiero gritar, es cuando mejor debo optar por callarme y oir la nada. Pero hay que saber a quien le gritas con silencio. Por estos lugares nadie es capaz de percibir ese pequeño detalle, y a la menda se le hinchan las narices, como a cualquier hijo de vecino. Pues ale, no se hable más.
En realidad me "miento" diciéndome ésto, para no pensar en mi real problema, en las consecuencias, pero si no lo hago volveré a engañarme pensando que por una vez más podría arreglarlo. De verdad que hay veces que me daba de ostias.
En estos momentos lo mejor que puedo escuchar es algo de ánimo. Un buen ejemplo, La Polla, ("Muy punk")