lunes, 17 de junio de 2013

Pinta gris

"Y que lo primero que piense para descargar toda la incomprensión que me acecha sea sentarme a escribir... porque no hay nadie cerca a quien quiera escupirle mil preguntas.
He vuelto conduciendo entre nubes grises y alguna que otra gota de lluvia. No había música en la radio que pudiera bailar al son de las sombras de mi estómago.

No os quiero, no os debo nada, no voy a esforzarme porque merzcáis la pena. Sólo sois el reflejo de mis fracasos, que tienen vida, evolucionan y me saludan, que me recuerdan mis carencias sólo con ver vuestros ojos. No puedes imaginar lo que duele esa última frase.
Apenas soy capaz de aguantar vuestra mirada.

Ni buenas intenciones ni intención de intentarlo. Esto es un profundo fracaso, y solo me preocupo en buscar el motivo para arrancarlo de raiz.

No me miréis, no os atreváis a tocarme, soy lo peor con lo que os podáis cruzar. Mis garras retráctiles aparecen cuando menos te lo esperas, sin permiso. Mi lomo siempre está erizado. Mis ojos esconden cosas terribles. Mi paso es tranquilo y torpe. Mi afición es acurrucarme en un rincón a no alterar nada. Si fuese capaz de no respirar para no mover ni una corriente de aire, creeme que lo haría."







Desearía no mover ni un átomo de mi cuerpo, que quede estático; poder trasladarme al desierto, tumbarme junto a las welwitschias y escuchar los susurros de la historia...