lunes, 16 de diciembre de 2013

¿Has levantado hoy la vista? ¿Has girado tu cabeza hacia arriba?

No puedo comprender, que la gente no se quede extasiada al mirar una luna como hoy, hipnotizada, atontada, me da igual el adjetivo. Es algo general el apreciar esas cosas... Como la música.

No es necesario ser astrónomo para admirarla, ni óptico para quedarte ensimismado pensando en la manera en que la luz recorre el espacio-tiempo, unido a la forma en que tu cuerpo la percibe, ni un fisiólogo para pensar en las áreas del cerebro que se activan al ver algo tan hermoso...

Simplemente la miras, la percibes, y tu mente irracional se encarga de procesar. 

Es como la música. Pocos han tenido el placer de estudiarla, de componerla y recrearla, de sentirla de una manera especial al conocer todo su esqueleto, su completa anatomía. Pero es un sentimiento global cuando un sonido se introduce en tu cuerpo y hace un efecto increíble sobre tu cerebro, que se lo devuelve de nuevo a todo el organismo de una manera discreta y sutil. Y te quedas anestesiado, y la sangre se vuelve fino humo que se disipa por tus vasos, y miles de entes recorren tus neuronas haciéndolas vibrar suavemente y provocándote un pequeño orgasmo. La comisura de tus labios se hace cada vez más evidente, y en pocas ocasiones puedes sentir una sensación similar a ésta, tan fácil como escuchar una buena canción u observar la luna llena arropada por nubes de seda.

Por eso, no entiendo como no sois capaces de mantenerle la mirada a la gran puta en estos días, hay pocas cosas más importantes que mirarla y dejarte envenenar, que vacíe tu mente de todo lo que hayas hecho hoy y te idiotice un poco más...