En estas fechas me visita tu fantasma. Es agradable, son recuerdos que huelen a hielo dentro de un vaso de cristal grueso, esperando impaciente la llegada de la bebida ambarina. Luces tenues, anaranjadas y verdes, el color negro siempre presente. La piel y los arañazos, las sutiles sonrisas en la oscuridad de una habitación abandonada y polvorienta.
La cordura.
La certeza, la seguridad, sólo sudor y sábanas moradas. Unos ojos que ofrecen desconfianza y miedo, que retan a enfrentarse a ellos. Profundos, y que si buscas con constancia, encuentras la inocencia acurrucada en un rincón, silenciosa, casi imperceptible.
Los recuerdos cada vez son más borrosos y menos intensos, pero igualmente agradables. Tu aroma ha desaparecido por completo. Intento captar esa oscuridad, dar forma a tu olor, pero se me ha escapado. Hace un tiempo que se fue.