sábado, 29 de octubre de 2011

Ayer, el día con más sinsentido de la historia. Pude haberme desquiciado, ir de cabeza al psiquiatra al final del día, culparme y con razón, pero creo que salió egoismo. O eso o simplemente mi cabeza rehuía de pensar en la situación.
Una parte me veía mal, me daba la razón, y me decía que encerrándote no ibas a arreglar nada, te pondrías peor y sintiéndote (otra vez) hecha una porquería. La otra parte, la que aterra, decía que por mucho que hayas pasado lo estás haciendo mal, que verdaderamente eres una cría, hipócrita y egoista, que el sentirte mal era por pura monotonía. Y volvía a contestarle, con razones, pero es más rápida y no deja que le conteste.
A pesar de eso hice caso a la primera parte, y no se si fue la mejor elección, porque la otra seguía a mis espaldas. Y hacía que me tropezara para alimentarse de razones y seguir atormentándome.
¿Azúcar? Metáforas que intento que expresen lo que soy incapaz de explicar... y aun así no llenan del todo, no se acercan. Y vuelvo a lo mismo... hacen que me sienta escoria.
No me atrevo a afrontarlo sola, y acompañada me rechazo. No creo que lo necesite, soy capaz de superarlo. ¿Y él? Por más que me digan que no es asunto mío ...
Necesito ver más, apartar tanta maleza, estar sola, pasar hambre, frío, verme capaz de afrontarlo y llegar a conocerme.
¿Ideas?

sábado, 22 de octubre de 2011

Setitas


Siguiendo con la racha me he levantado esta mañana. Ha sido la misma caída, pero con más pereza, el levantarse un día no lectivo para trabajar es ...frustrante. Al menos sirve de algo y me ha venido bien para abstraerme a ratos.
El llegar a casa es no parar... Si paras, vuelves a la rutina, no hay que dejar a la cabeza sin nada que hacer...
Una novedad que me ha hecho sonreir: están saliendo cerca de casa varias colonias de hongos, super suavecicos, y probablemente tóxicos. Pero me divertiré averiguando si lo son (no voy a ir ofreciendo revuelto de setas a la gente para ver qué pasa, ni tampoco me los comeré yo, aunque si los dejo secar quizá...).
Me encanta tener días nublados (literalmente), olor a tierra mojada, atmósfera limpia si la noche anterior llovió, gente enfadada por el fenómeno de la lluvia y yo tan contenta. Gente que se esconde del agua con sus paraguas, y luego se convencen a sí mismos de que son amantes de la naturaleza, que reciclan, que respetan... y en días así se enfadan mirando al cielo. Tiene que haber de todo.
Y la agradable sensación de correr bajo la lluvia, sabiendo que te espera un baño calentito, una buena cena y el edredón. Oir truenos, salir al balcón y quedarte inmóvil observando los relámpagos a lo lejos, sin pensar en nada más, centrándote simplemente en dejarte sorprender por esa luz que parece artificial. Cada vez más ruido y por fin las primeras gotas... Eso no me correspondería narrarlo hoy, pero me encantaría que sucediese justo en este momento.

Para cerrar un día nublado, no hay nada mejor que un poco de Morrisey
http://www.youtube.com/watch?v=Bk1wUKoXL20&ob=av2n

jueves, 20 de octubre de 2011

Vagabundear

Otra vez Otoño, la maldita época en la que no hay equilibrio ninguno. No entiendo por qué mi reloj biológico me obliga en estas fechas a desintegrarme, a descontrolarme por completo... Sí, quizá sea por eso de que el tiempo ahora no es estable, mañanas frías, luego ni calor ni frío, que si llueve, no llueve... Creo que es la época perfecta para hacer cambios drásticos, por mucho que cueste. Al menos en mi caso, tengo el incentivo de traslocamiento que me impulsa a ver las cosas de manera absurda, y poder llegar a la conclusión que el que caigan las hojas me hace ver que sigo estando verde.

"...Una mañana sin compromisos... Te despiertas con una buena sensación de haber tenido un sueño agradable, de haber vivido una escena que en otro tiempo era monótono, pero que te sorprende el recordarlo. Al abrir los ojos te ves cayendo de esa nube al avismo de tu cama, desencantándote por completo. Un sueño, nada más, la realidad ahora es otra.
Intentas al menos seguir con ese buen sabor de boca y cierras esperanzado los ojos... Sin resultado alguno, tus entrañas también se han despertado y ya no puedes engañarlas.
Pesadamente apartas las sábanas, enrolladas de una manera imposible entre tus pies, y haces el grandisimo esfuerzo de poner los pies en el suelo, siendo ya imposible el volver a esa nube. Solo esperas que el día no te clave demasiado las garras y retornar lo antes posible a la cama.
Un café, aún con los pesados párpados semientornados, y enciendes la tele esperando que al menos hoy, pueda sorprenderte. Nada. Los mismos personajes, las mismas palabras y las mismas actuaciones, y si me apuras, cada vez peor. Te planteas el futuro si la situación sigue así... Nuevas generaciones perdidas, con el único objetivo en la vida de ser periodista de prensa rosa, o en el mejor de los casos, llegar a la cúspide de la miseria y poder cacarear, cual gallina empavonada, en algún plató; generaciones sin memoria, que apenas se esfuerzan en conseguir algo, sin espíritu, ni más valores que los que les mete la puñetera caja tonta. Pensamientos equivocados si esperas que el día mejore. Sales esperando algo, y te recibe una suave brisa, pero helada, otoñal. Eres consciente de lo que eso supone. Ves algo de esperanza, (será por los limoneros) y aún, crédulo, crees que todo puede mejorar si pones esfuerzo y constancia, si inculcas, si no crees en barreras que te frenen, que te digan que no... Y automáticamente ese pensamiento, te termina por ahogar. Ahora sí, ni vuelta a la cama, ni esperanza..."

"... Te ha dejado con buen sabor de boca, parece que todavía queda algo de lo que era tu vida. Y vuelves a calentarte la cabeza. Y no crees que éste sea tu lugar, ni éste el momento, y cada vez te convences más de que tienes razón aunque no te la den. ¿Y quién es consciente de qué está bien realmente? ¿Quién sabe cual es la verdadera realidad? ¿Quién tiene el poder de juzgar? Dicho y leído no tiene apenas sentido ... Mil preguntas acuden a tu cabeza, y entre una y otra la duda de si tienes o no razón. ¿ Y mañana qué? Se te olvidarán esos minutos, que por un momento tenías esa luz, que disfrutaste algo siendo tú."

"... Se te viene a la cabeza la palabra hipócrita, de vez en cuando, dando pequeños golpes, como si la idea tocase el xilófono en tu cabeza, levemente, pero sentida y duradera. Intentas no pensar en nada justo en ese momento, no quieres que nada salga mal... no, no es eso. Simplemente no quieres alterar nada en ese instante. " No lo pienso realmente, son imágenes en mi cabeza, pero sin un por qué ni consecuencia ninguna " piensas. Pero eso no te excluye ni hace que desaparezca. Lo asignas al maldito otoño que ahora calla, por sentirse odiado..."

Pero la idea te ha acompañado hasta casa, y lo hará hasta que aprendas otra palabra con la que posiblemente te sientas identificado. Piensas por qué no puedes ser como realmente quieres ser, o como realmente eres, si así te sentirás mejor y puede que la gente de tu alrededor también. Y quizá se acaben así las placas de metal. Pero te contestas para callarte a tí mismo, pensando que si fuese así, en este momento estarías soñando, y se haría realidad como hace un tiempo atrás. Esperas que algún día tengas una buena escusa para no pensar tanto en los demás y ser tú mismo, y quizá así sentirte en parte orgulloso por tener una vida sin tapujos. Como si constantemente fueses en top-less y el planeta entero fuese una playa nudista, con infiltrados y gente realmente amante de la naturaleza, y el cuerpo, de la belleza.

Incapaz, ahogas tus pensamientos en la almohada, con la esperanza, algo mayor, de volver a flotar.

http://www.youtube.com/watch?v=LZzzwAUnqrg

algún día