sábado, 22 de octubre de 2011

Setitas


Siguiendo con la racha me he levantado esta mañana. Ha sido la misma caída, pero con más pereza, el levantarse un día no lectivo para trabajar es ...frustrante. Al menos sirve de algo y me ha venido bien para abstraerme a ratos.
El llegar a casa es no parar... Si paras, vuelves a la rutina, no hay que dejar a la cabeza sin nada que hacer...
Una novedad que me ha hecho sonreir: están saliendo cerca de casa varias colonias de hongos, super suavecicos, y probablemente tóxicos. Pero me divertiré averiguando si lo son (no voy a ir ofreciendo revuelto de setas a la gente para ver qué pasa, ni tampoco me los comeré yo, aunque si los dejo secar quizá...).
Me encanta tener días nublados (literalmente), olor a tierra mojada, atmósfera limpia si la noche anterior llovió, gente enfadada por el fenómeno de la lluvia y yo tan contenta. Gente que se esconde del agua con sus paraguas, y luego se convencen a sí mismos de que son amantes de la naturaleza, que reciclan, que respetan... y en días así se enfadan mirando al cielo. Tiene que haber de todo.
Y la agradable sensación de correr bajo la lluvia, sabiendo que te espera un baño calentito, una buena cena y el edredón. Oir truenos, salir al balcón y quedarte inmóvil observando los relámpagos a lo lejos, sin pensar en nada más, centrándote simplemente en dejarte sorprender por esa luz que parece artificial. Cada vez más ruido y por fin las primeras gotas... Eso no me correspondería narrarlo hoy, pero me encantaría que sucediese justo en este momento.

Para cerrar un día nublado, no hay nada mejor que un poco de Morrisey
http://www.youtube.com/watch?v=Bk1wUKoXL20&ob=av2n

No hay comentarios:

Publicar un comentario