"...Una mañana sin compromisos... Te despiertas con una buena sensación de haber tenido un sueño agradable, de haber vivido una escena que en otro tiempo era monótono, pero que te sorprende el recordarlo. Al abrir los ojos te ves cayendo de esa nube al avismo de tu cama, desencantándote por completo. Un sueño, nada más, la realidad ahora es otra.
Intentas al menos seguir con ese buen sabor de boca y cierras esperanzado los ojos... Sin resultado alguno, tus entrañas también se han despertado y ya no puedes engañarlas.
Pesadamente apartas las sábanas, enrolladas de una manera imposible entre tus pies, y haces el grandisimo esfuerzo de poner los pies en el suelo, siendo ya imposible el volver a esa nube. Solo esperas que el día no te clave demasiado las garras y retornar lo antes posible a la cama.
Un café, aún con los pesados párpados semientornados, y enciendes la tele esperando que al menos hoy, pueda sorprenderte. Nada. Los mismos personajes, las mismas palabras y las mismas actuaciones, y si me apuras, cada vez peor. Te planteas el futuro si la situación sigue así... Nuevas generaciones perdidas, con el único objetivo en la vida de ser periodista de prensa rosa, o en el mejor de los casos, llegar a la cúspide de la miseria y poder cacarear, cual gallina empavonada, en algún plató; generaciones sin memoria, que apenas se esfuerzan en conseguir algo, sin espíritu, ni más valores que los que les mete la puñetera caja tonta. Pensamientos equivocados si esperas que el día mejore. Sales esperando algo, y te recibe una suave brisa, pero helada, otoñal. Eres consciente de lo que eso supone. Ves algo de esperanza, (será por los limoneros) y aún, crédulo, crees que todo puede mejorar si pones esfuerzo y constancia, si inculcas, si no crees en barreras que te frenen, que te digan que no... Y automáticamente ese pensamiento, te termina por ahogar. Ahora sí, ni vuelta a la cama, ni esperanza..."
"... Te ha dejado con buen sabor de boca, parece que todavía queda algo de lo que era tu vida. Y vuelves a calentarte la cabeza. Y no crees que éste sea tu lugar, ni éste el momento, y cada vez te convences más de que tienes razón aunque no te la den. ¿Y quién es consciente de qué está bien realmente? ¿Quién sabe cual es la verdadera realidad? ¿Quién tiene el poder de juzgar? Dicho y leído no tiene apenas sentido ... Mil preguntas acuden a tu cabeza, y entre una y otra la duda de si tienes o no razón. ¿ Y mañana qué? Se te olvidarán esos minutos, que por un momento tenías esa luz, que disfrutaste algo siendo tú."
"... Se te viene a la cabeza la palabra hipócrita, de vez en cuando, dando pequeños golpes, como si la idea tocase el xilófono en tu cabeza, levemente, pero sentida y duradera. Intentas no pensar en nada justo en ese momento, no quieres que nada salga mal... no, no es eso. Simplemente no quieres alterar nada en ese instante. " No lo pienso realmente, son imágenes en mi cabeza, pero sin un por qué ni consecuencia ninguna " piensas. Pero eso no te excluye ni hace que desaparezca. Lo asignas al maldito otoño que ahora calla, por sentirse odiado..."
Pero la idea te ha acompañado hasta casa, y lo hará hasta que aprendas otra palabra con la que posiblemente te sientas identificado. Piensas por qué no puedes ser como realmente quieres ser, o como realmente eres, si así te sentirás mejor y puede que la gente de tu alrededor también. Y quizá se acaben así las placas de metal. Pero te contestas para callarte a tí mismo, pensando que si fuese así, en este momento estarías soñando, y se haría realidad como hace un tiempo atrás. Esperas que algún día tengas una buena escusa para no pensar tanto en los demás y ser tú mismo, y quizá así sentirte en parte orgulloso por tener una vida sin tapujos. Como si constantemente fueses en top-less y el planeta entero fuese una playa nudista, con infiltrados y gente realmente amante de la naturaleza, y el cuerpo, de la belleza.
Incapaz, ahogas tus pensamientos en la almohada, con la esperanza, algo mayor, de volver a flotar.
http://www.youtube.com/watch?v=LZzzwAUnqrg
algún día
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