Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.
Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche tras noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios, estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.
Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos; me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas,
Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser- y no ser- eternos, fugitivos
¡Ángel con grandes alas de cadenas!
Blas de Otero: "Ángel fieramente humano"
Éste es uno de los fragmentos de la obra existencialista de este poeta madrileño.
Uno de sus antecedentes fue Pascal, a finales del siglo XVII, pero el padre del existencialismo fue
Søren Aabye Kierkegaard*.
Søren Aabye Kierkegaard*.
Este movimiento filosófico se basa en que existe una gran diferencia entre "ser" y
"existir". "Ser" es un hecho pasivo: los objetos "son", porque no
protagonizan ninguna acción; en todo caso son receptores de ellas, no
pueden elegir su propio destino. Son lo que son en sí, sin posibilidad
de cambiarse a sí mismos. Sin embargo, el hombre "existe": no tiene por
qué coincidir con lo que es, puede cambiar su propio ser con sus
decisiones. Es lo dinámico (el hombre) frente a lo estático (los
objetos, lo inanimado). El hombre se caracteriza por tener finitud
espacial y estar contenido en una contingencia temporal: es decir, tiene
un cuerpo mortal (en esto es una crítica del "ser" concebido como
eternidad).
Así pues, el hombre no sólo "existe", sino que además debe hacerlo.
En el existencialismo hay una defensa de la vivencia subjetiva por
encima de la objetividad pura, como respuesta a la filosofía de Hegel
que creía en la posibilidad de un conocimiento racional, objetivo y
puro de todas las cosas del mundo. Es por esto que se postula el
individualismo moral: cada uno debe ser responsable de sus propias
acciones y decidir su código ético. No existe, pues, ninguna base
objetiva para defender las decisiones morales; el mayor bien para un
individuo es encontrar su propia y única vocación. Se trata de una
crítica a los “más allá” metafísicos para centrarse en el "más acá"; una
alternativa a las filosofías que analizan el conocimiento objetivo y
las concepciones sistemáticas del mundo para centrarse en el hombre, en
su vida y su muerte. (Ref: http://es.wikipedia.org/wiki/Blas_de_Otero)*Y tras este viaje por los abismos de la mente humana... Algo completamente distinto:
http://www.youtube.com/watch?v=4By850_epJo
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