viernes, 23 de agosto de 2013

Un poco de poesía de los 50

Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte, 
al borde del abismo, estoy clamando 
a Dios. Y su silencio retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.

Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte 
despierto. Y, noche tras noche, no sé cuándo 
oirás mi voz. Oh Dios, estoy hablando 
solo. Arañando sombras para verte.

Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos; me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas,

Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser- y no ser- eternos, fugitivos
¡Ángel con grandes alas de cadenas!


Blas de Otero: "Ángel fieramente humano"


Éste es uno de los fragmentos de la obra existencialista de este poeta madrileño.
Uno de sus antecedentes fue Pascal, a finales del siglo XVII, pero el padre del existencialismo fue
Søren Aabye Kierkegaard*. 
Este movimiento filosófico se basa en que existe una gran diferencia entre "ser" y "existir". "Ser" es un hecho pasivo: los objetos "son", porque no protagonizan ninguna acción; en todo caso son receptores de ellas, no pueden elegir su propio destino. Son lo que son en sí, sin posibilidad de cambiarse a sí mismos. Sin embargo, el hombre "existe": no tiene por qué coincidir con lo que es, puede cambiar su propio ser con sus decisiones. Es lo dinámico (el hombre) frente a lo estático (los objetos, lo inanimado). El hombre se caracteriza por tener finitud espacial y estar contenido en una contingencia temporal: es decir, tiene un cuerpo mortal (en esto es una crítica del "ser" concebido como eternidad).
Así pues, el hombre no sólo "existe", sino que además debe hacerlo. En el existencialismo hay una defensa de la vivencia subjetiva por encima de la objetividad pura, como respuesta a la filosofía de Hegel que creía en la posibilidad de un conocimiento racional, objetivo y puro de todas las cosas del mundo. Es por esto que se postula el individualismo moral: cada uno debe ser responsable de sus propias acciones y decidir su código ético. No existe, pues, ninguna base objetiva para defender las decisiones morales; el mayor bien para un individuo es encontrar su propia y única vocación. Se trata de una crítica a los “más allá” metafísicos para centrarse en el "más acá"; una alternativa a las filosofías que analizan el conocimiento objetivo y las concepciones sistemáticas del mundo para centrarse en el hombre, en su vida y su muerte. (Ref: http://es.wikipedia.org/wiki/Blas_de_Otero)

*Y tras este viaje por los abismos de la mente humana... Algo completamente distinto:

http://www.youtube.com/watch?v=4By850_epJo

No hay comentarios:

Publicar un comentario