Ni la comida, ni el tabaco, ni el sueño, alcohol o droga me son suficientes. Ni siquiera el sexo esporádico. Falta algo más potente que me transmita satisfacción, esa recompensa al final del día.
Hace tanto que no me siento así, y estoy tan lejos de conseguirlo que hace que me acuerde irremediablemente de tí.
He muerto. No sé dónde ha ido esa parte de mi, pero no está aquí. Y de verdad que me gustaría saber si está bien, si algún día quisiera volver. Sólo saber si podría ser me reconfortaría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario