lunes, 11 de agosto de 2014

"En algún momento de nuestras vidas me perdí completamente, y dejé de tener presente tu existencia. De repente, tras haber retomado de nuevo la maquinaria, el respirar, hablar, sentir, me dejé llevar tanto que me he sorprendido otra vez sobre el incómodo colchón. De pronto abrí los ojos y fui consciente dentro de aquel especie de ciego. El techo blanquecino seguía limitándose torpemente con la pared violácea, mal pintada y llena de muescas, de las cuales, algunas fui yo la culpable. Giro levemente la cabeza a la izquierda y ahí estaba el armario, vacío, con alguna prenda de ropa aquí y allá sin orden ninguno. A su lado, la cortina dejaba entrar la cantidad justa de luz a la habitación. Mis piernas formando un triángulo con la base sobrepasando la cama dejaban una esbelta sombra en la pared, y se movían independientemente, buscando el roce con las sábanas y entre ellas. En la mano izquierda, un cigarro, marcando el límite entre la atmósfera del cuarto y mi piel desnuda. De nuevo aquel aroma, como si fuese la primera vez que lo percibía, pero sabiendo que me encantaba, se entremezclaba no homogéneamente con el humo del tabaco.

Las olas... es increíble la infinitud. Como si nunca llegara a poder conocerlos del todo.


Es como si esta vida no me perteneciese a mi, me hubiese topado con la de otra persona y me hubieran empujando dentro... de ahí mi sensación de estar soñando constantemente, de no poder tocar la realidad, de inconsciencia... de no saber qué debo hacer, porque no me toca estar aqui.



Y Zas... ojos pardos"




Era todo demasiado perfecto como para que durase... Sigues ahí, inmóvil, pero te he echado una sábana por encima para que no me hagan daño los recuerdos. Como un mueble en medio de una habitación solitaria que espera llenarse algún día de gente, de cosas que contar, llena de algo parecido a la esperanza, pero que se mezcla con tristeza. No te has ido... Aunque quiera no pensar en ti. El periódico, la ciudad, los gestos y expresiones, vivencias, la música, mucha música, sueño y sueños, golpes, fotos, pasta, colillas...


God... Hoe mis ek jou wanneer rem.

jueves, 26 de junio de 2014

Duele cada tropiezo y cada vértice de cada piedra puesta fielmente en el camino.
De tanto andar, aprendes, y desaprendes en ocasiones, pero sobre todo caes. La primera vez piensas que es un error; la segunda, que es casualidad; la tercera, que parece que ésto sigue un patrón. Hasta que no llegas a esa conclusión no empiezas a llevar cuidado y a ir aprendiendo del error de no mirar.
Intentas caminar por el centro, ladeándote, por el filo del acantilado, por un lateral... pero en todas hay objetos punzantes, a cual peor. Y las zapatillas están plagadas de agujeros.

 Y llega el punto en el que necesitas salir y dejar de avanzar. El agobio, la desesperación, acaban royendo por encima del ombligo, se hace un agujero punzante que pocas veces deja taparse. La cabeza es un enorme huracán compuesto de ideas, sentimientos y pensamientos imposibles de organizar y recolocar. Y claro, a ver quién intenta meter ahí información racional...

Imposible explicar el por qué ni cómo he llegado a ésto, ni lo mucho que dueles.



sábado, 15 de marzo de 2014

Otro adiós más

Os voy a echar mucho de menos, pero tenemos que separarnos durante un tiempo. No aguanto que estéis en mi cabeza y no me dejeis descansar, y me hagáis llorar. No es justo ni tengo por qué.

No he podido con vosotros. Cada uno tiene su vida, y no es el momento de estar en la vuestra. Ni siquiera quiero, ni siquiera me dejarías.
Tampoco sabía dónde me metía, solo me dejé llevar, y era fácil. Incluso invitabas a ello. Horas y horas... comidas, tabaco, buenas noches y malos sueños, música, letras, insomnio y buenos despertares... Y fin. No lo aguanto, no doy más. Al final siempre acabo igual, ni haciéndolo bien...


Ciao...





La vida es una insolente niñata gilipollas que siempre quiere llevar la razón.
Si alguna vez le discutieras va y se lleva a quién más quieras, y nos ha jodido mayo, y nos tiene a su merced.

La vida es ese afán solitario de ser sociable a diario cuando en el fondo de todo me reservo comentarios.
No soporto las esferas de "supergente" con el lodo hasta las cejas... con mentiras en los pies y con hongos en la lengua.


Yo sabía que en el fondo... no todo podía ser redondo... por eso esta es una balada ovalada... con sus aristas preocupadas por el desenlace... en su mayor medida kamikaze
 
La vida es un "pret a porter" despreciable... de algún desfile envidiable... de algún diseño que alguien soñó alguna vez.
Colección otoño-invierno, si ves que me pongo tierno es que quiero vomitar, que aquí para ir al infierno basta con el historial de internet de cualquiera de nosotros.

La vida es siempre un contraste de modas, como un gótico y un hippie comprando en el "Mercadona"...
Y en la escuela cuatro niños adaptándose a un país, y su padre en su despacho cortándome a mí el hachís.


Yo sabía que en el fondo... no todo podía ser redondo... por eso esta es una balada ovalada... con sus aristas preocupadas por el desenlace... en su mayor medida kamikaze

Y así nos va, con un dedo metido en el culo y el otro en el ojo del de enfrente, pero luego te sonrío, toma el mío si tienes frío, yo siempre vivo en Navidad...

Yo sabía que en el fondo... no todo podía ser redondo... por eso esta es una balada ovalada... con sus aristas preocupadas por el desenlace... en su mayor medida kamikaze. 
Una balada ovalada, es una pompa oxigenada, es mi puta pompa, por eso es ovalada












sábado, 8 de marzo de 2014

Struggle for Pleasure

La manía idiota de analizar todo lo que nos rodea, de saber la verdad, de diseccionar cualquier palabra, gesto, extraer cada átomo de un verso o una canción. El miedo a no equivocarse, y la precaución agobiante de hacerlo todo tal y como corresponde.
El descanso en un lecho de opiáceos y alcohol invita a que salga toda esa locura sin sentido, y lo hace de manera escandalosa en las personas excesivamente racionales. A veces, no es necesario ese tipo de ambiente, y de manera igualmente contradictoria surgen pensamientos, y pensamos que estamos totalmente locos. Nos encerramos en intentar darle sentido, en lugar de aceptarlo y disfrutarlo o poner una solución.

Esta canción, puede trasladarme a un bosque, a la frontera entre un pinar y unas dunas, un paseo por un pequeño pueblo del norte, puede evocarme la muerte, tranquilidad, soledad, infancia, añoranza, felicidad, rabia y tristeza, todo al mismo tiempo, y nada tiene sentido. Pero mis células parecen tranquilizarse y comprenderlo todo.



lunes, 13 de enero de 2014

The more I see the less I know
The more I'd like to let it go

Deep beneath the cover of another perfect wonder
Where it's so white as snow
Privately divided by a world so undecided
And there's nowhere to go 






sábado, 4 de enero de 2014

En estas fechas me visita tu fantasma. Es agradable, son recuerdos que huelen a hielo dentro de un vaso de cristal grueso, esperando impaciente la llegada de la bebida ambarina. Luces tenues, anaranjadas y verdes, el color negro siempre presente. La piel y los arañazos, las sutiles sonrisas en la oscuridad de una habitación abandonada y polvorienta.
La cordura.
La certeza, la seguridad, sólo sudor y sábanas moradas. Unos ojos que ofrecen desconfianza y miedo, que retan a enfrentarse a ellos. Profundos, y que si buscas con constancia, encuentras la inocencia acurrucada en un rincón, silenciosa, casi imperceptible.

Los recuerdos cada vez son más borrosos y menos intensos, pero igualmente agradables. Tu aroma ha desaparecido por completo. Intento captar esa oscuridad, dar forma a tu olor, pero se me ha escapado. Hace un tiempo que se fue.


miércoles, 1 de enero de 2014

Ayer me acordé

Dijiste que no creías en la palabra amor. Que no existen las medias naranjas, ni en la existencia de una persona para toda la vida, que los sentimientos son pasajeros.
Si hubieses sido honesto desde el principio, no habrían tragedias. 
Ni yo aquí. 
Ni la libertad en mi pelo.
Ni el mundo en mis ojos. 
Ni tanta gente en mi camino.
Ni deseos en mis lecho.
Ni mi rata en su nido. 
Ni ellos en ese lugar de mi cabeza.
Ni mis botas desgastadas.
Ni mis pulmones envenenados.
Ni tantos en contra.
Ni mi locura...
ni la tuya. 

No te doy las gracias por ello, todo esto no merece la pena si ha sido por llevar una idea mal definida al estado de tumor incurable.