
Hoy, de vuelta a casa, he visto un vehículo rojo en la cuneta, con dos hombres que se disponían a seguir fumigando las malas hierbas cercanas al asfalto. He pasado unos 50 metros oliendo a ese asqueroso insecticida, y he recordado esa asignatura llamada Ciencias de la Tierra y Medioambientales. Me defraudó el sistema de estudio, pero el contenido era interesante. En especial recordé la contaminación de aguas a través de barcos: éstos se van de paseillo de unas zonas a otras del mar, y los bichejos se meten por los escapes de agua del barco. ¿Qué pasa? Que cuando llega el barquito con sus bichicos a otra zona que no es la característica de los mismo, los pequeñajos se liberan allí y depende de las nuevas condiciones pueden convertirse en una plaga. Sí, eso es contaminación, aunque sea de manera indirecta, inocentemente. No nos damos cuenta del efecto que provocamos con cada pequeño movimiento y si lo hacemos nos importa una mierda por que la vida está para disfrutarla y no preocuparse del resto del mundo.
Si, voy a hablar del daño que hacemos cada dia, y que ya hemos hecho. Muchos avances, muchas tecnologias, es lo mejor. Somos más inteligentes porque creamos máquinas más grandes que hagan el trabajo por nosotros, ordenadores que piensen por nosotros. ¿Y si alguna vez creasemos máquinas para que creasen otras? La inteligencia, que ya está muy degradada, a la mierda. Tenemos mejor calidad de vida, pero a que precio... Podemos escribir en papel y desecharlo como si nada, comprar cuatro paquetes de café (recogido por personas explotadas) en lugar de un saco grande, porque es más cómodo aunque tires más residuos, dejar el grifo abierto mientras te lavas el careto por las mañanas, porque claro, levantarse temprano es duro y vas como ralentizado... Hay mil ejemplos. Tan sólo con comparar nuestra situación y la de gente de sudamérica, se nota el cambio. Pero no queremos mirar, es muy triste. Mientras que tu te puedes tirar media hora debajo del grifo hay otra gente que apenas puede pasarse una esponja humedecida al día.
Somos derrochadores por naturaleza; si tenemos,gastamos. Si no, apuramos al máximo, ¿o no?
Hay gente que piensa que el cambio climático no es por culpa de emisiones de dióxido de carbono. Yo tampoco estoy convencida al cien por cien de ello. Es más, creo en la posibilidad de que no exista tal contaminación, que la Tierra esté de puta madre y los altos cargos nos mientan y manipulen, ¿por qué no hacerlo a gran escala? Pero es posible que sea cierto, y ante la duda, prefiero limpiar mi conciencia intentando joder lo menos posible.
Pero este tema está pasado de moda, muy machacado ya, la gente se ha cansado de reciclar y esas jilipoyeces. Tantos anuncios invitando a cerrar el grifo aburren. Se habla de desarrollo sostenible. He estudiado los tres tipos de desarrollo y, si soy sincera, no creo que sea el más acertado. La gente solo aprende a base de palos, y la solución no es ir poco a poco, ni que estén concienciados una minoría. En mi opinión, el desarrollo tecnológico está haciendo que vayamos hacia atrás, lo antes comentado, tenemos máquinas que piensan y trabajan por nosotros. No podrías imaginar la vida sin el sonido de las cuatro cotorras en la caja tonta de tu salón mientras recoges la casa, ni sin el móvil, internet, lavadora, frigorífico,... Según lo que dicen, el mundo está patas arriba y una ley para dentro de 5 años no lo va a solucionar, ni un proyecto, ni la generación próxima. Para entonces estaremos tostaicos y con el agua hasta el cuello. Hace mucho tiempo que se viene advirtiendo del problema. Me gustaría que la gente pensase en serio el tema... Es muy triste advertir el daño que hacemos.
Recuerdo mi viaje a Córdoba, al cortijo de unos conocidos. Aprovechaban todo lo que tenían al máximo, no era solo separar la basura. Para rallar tomate, los pelaban quitando la piel y los metian a la batidora, aprovechando toda la carne del fruto, la piel era para los pavos, asi como los demás restos de fruta. Creo que no llegaban a utilizar en contenedor de basura orgánica. Libran cantidades de basura de que tenga que descomponerse, a pesar de todo. Me enamoré de aquel sitio tan respetuoso, las vistas, la sensación de aislamiento y tranquilidad...
En fin, diría infinidad de cosas sobre el tema, pero no tengo las ideas demasiado ordenadas, asi que otro día escupiré más.



