lunes, 23 de agosto de 2010

Perdiendo el tiempo

Excepto por la mañana que he tenido en el curro, hoy he perdido unas cuantas horas de mi vida haciendo nada productivo.


He llegado y me he conectado por aqui, como siempre, por la costumbre de esperar a que él llegue y hablar con él. Sabiendo que no iba a ser como otros dias, lo he dejado, por si tuviese que decir algo.

Después de comer arroz a la cubana (desde mi punto de vista un plato soso, rico, pero que no llama la atención, como las lentejas) he vuelto a mi sitio de siempre, al taburete infernal, y no, no habia señal. He estado pendiente de su estado hasta que me ha abierto los ojos desapareciendo sin dar señal alguna. Al menos se que se conecta, que sigue.


Lo dicho, me he tirado la puta tarde descargando música ( Nuevenocentaicinco, PonchoK, Talco, y la gran matanza de ir disco a disco de la discografiade Barricada), añadiendo números al nuevo móvil. No se por qué acabé gastandome 40 pavos en el movil... Quizá me convenciesen. Y como no habia nada que hacer, pues he metido cumpleaños, ya que no tengo cabeza, mi móvil de 40 euros me recuerda que un día nacísteis y que los que lo saben te aplauden por ello ¬¬


He hecho un descanso proponiéndome el darle vueltas a la cabeza pero para encontrar una solución, para mal o para bien, pero una visita inoportuna me ha impedido concentrarme. Nada, la solución es hablar, y eso es algo poco probable.


He podido comprobar lo que es pasar dos dias sin saber, sin ver, sin sentir... Amargos, son muy amargos, aunque una parte de mi no se sienta tan mal. No puedo evitar pensar en qué hará, qué pasará por su cabeza. Me gustaría que fuese él quien tomase la iniciativa y me preguntase, que me diese su solución. No me gusta ser yo la que tenga que decidir.


¿Y ahora? Sigo esperando, como creo que lo hará él también. En silencio estaremos hasta que me canse.


Que también podria estar tomandome unas cervecicas con el Dj, pero estaba produciendo, algo importante, y claro, yo tampoco querría acabar si estuviese... yo que se, haciendo algo que me llenase tanto como a él su música. Me alegro por ti un huevo, corazón.



Quiero dejar la mente en blanco y que vayan apareciendo ideas lentamente, que las pueda ir asimilando... Pues hazlo, ¿no? He perdido esa capacidad si alguna vez la tuve, lo único que consigo así es dormirme ¬¬


En fin, queda nada y menos para acostarme y volver al tajo de nuevo. Aprovecharé esta hora en no pensar...

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