Hace muchisimo que no me topaba con una así. Una auténtica mirada sincera y clara, que te expresa su intención sin duda alguna. Una persona que si algo le gusta o le interesa, se le nota al instante pero no de manera exagerada. Que te acaricia respetuosamente al mirarte.
Las miradas sobreactuadas me parecen pésimas... Gente que habre los ojos como si fuese la primera vez que ven el mundo y les aterra y fascina a la vez. Estoy segura que de manera natural no abrirían los ojos de esa manera, simplemente quieren gritar que te escuchan; abren los ojos de manera directamente proporcional al desinterés que sientan.
Por otro lado me he topado con ojos totalmente oscuros, independientemente de su color. Miradas profundamente infinitas, pozos en los que nunca nadie ha llegado a oir su fondo, y mucho menos a verlo o sentirlo. Son ojos hipnotizantes, y aumentan su carácter normalmente al dejar hablar a su dueñ@, normalmente con una mente acorde a sus ojos.
Hay varias que por más que intentes hurgar no encontrarás más de lo que ves. Es pura superficie, agua que deja intuir la profundidad a la que se encuentra el fondo.
Muchas sorprenden, y dentro de éstas, muchas que decepcionan. Las que lo hacen de manera positiva suelen llegar a hacer daño, atar, drogar hasta límites insospechados...
Las que más me suelen relajar son aquellas protegidas por la sabiduría. Ojos cristalinos, más amables aún que el primer ejemplo, deseosas de compartir todo lo que vieron, de hacerte reir y de advertirte a la vez. Ojos que cuando te miran sonrien a la vez que lloran.
Hay otras que desde que te topas con ellas, te advierten que no son de fiar. Que por cualquier lado, antes o después, te traicionarán.
Una minoría protegida con acero. Impenetrables, imperturbables, inhumanas. Esas que te hacen pensar si hablas con un descendiente del mono o con un ser artificial con corazón de hojalata. Me aterrorizan.
Y dejando fluir a mi mente, despegándome de la pantalla me observo. Esas manchas... con un significado que ni yo misma sé cuál podría ser, pero que inspiran sin razón ninguna. Aun así, me gusta la similitud, me siento en parte así:
"...un jaguar, que mide con secretos pasos iguales el tiempo y el espacio del cautiverio..." Jorge Luis Borges.






