martes, 27 de diciembre de 2011

Miradas

Hay miles, muchas iguales entre ellas, podrías decir que ninguna igual a otra. Pero, ¿sabes distinguir una mirada verdaderamente amable?
Hace muchisimo que no me topaba con una así. Una auténtica mirada sincera y clara, que te expresa su intención sin duda alguna. Una persona que si algo le gusta o le interesa, se le nota al instante pero no de manera exagerada. Que te acaricia respetuosamente al mirarte.

Las miradas sobreactuadas me parecen pésimas... Gente que habre los ojos como si fuese la primera vez que ven el mundo y les aterra y fascina a la vez. Estoy segura que de manera natural no abrirían los ojos de esa manera, simplemente quieren gritar que te escuchan; abren los ojos de manera directamente proporcional al desinterés que sientan.

Por otro lado me he topado con ojos totalmente oscuros, independientemente de su color. Miradas profundamente infinitas, pozos en los que nunca nadie ha llegado a oir su fondo, y mucho menos a verlo o sentirlo. Son ojos hipnotizantes, y aumentan su carácter normalmente al dejar hablar a su dueñ@, normalmente con una mente acorde a sus ojos.

Hay varias que por más que intentes hurgar no encontrarás más de lo que ves. Es pura superficie, agua que deja intuir la profundidad a la que se encuentra el fondo.

Muchas sorprenden, y dentro de éstas, muchas que decepcionan. Las que lo hacen de manera positiva suelen llegar a hacer daño, atar, drogar hasta límites insospechados...

Las que más me suelen relajar son aquellas protegidas por la sabiduría. Ojos cristalinos, más amables aún que el primer ejemplo, deseosas de compartir todo lo que vieron, de hacerte reir y de advertirte a la vez. Ojos que cuando te miran sonrien a la vez que lloran.

Hay otras que desde que te topas con ellas, te advierten que no son de fiar. Que por cualquier lado, antes o después, te traicionarán.

Una minoría protegida con acero. Impenetrables, imperturbables, inhumanas. Esas que te hacen pensar si hablas con un descendiente del mono o con un ser artificial con corazón de hojalata. Me aterrorizan.


Y dejando fluir a mi mente, despegándome de la pantalla me observo. Esas manchas... con un significado que ni yo misma sé cuál podría ser, pero que inspiran sin razón ninguna. Aun así, me gusta la similitud, me siento en parte así:

"...un jaguar, que mide con secretos pasos iguales el tiempo y el espacio del cautiverio
..." Jorge Luis Borges.

sábado, 24 de diciembre de 2011


Un estímulo, una recompensa al final del día evitaría esta desidia.

Un recuerdo buenísimo de anteanoche... No había mejor canción para ese momento. Felicidad desbordante, buen rollo, abrazos colectivos... Aún tengo en la cabeza la frase ebria de "os quiero".
Y por la mañana te encantaría seguir allí, y dar más besos y abrazos de los que diste, y decir cosas que callaste.

A pesar de falta de estímulos, tengo recuerdos en los que regocijarme.

Después de una noche bastante buena en Murcia, un par de horas o tres de sueño, trabajo... Vuelta a Murcia. Pequeño concierto de un amigo, gran imagen. Y sin darle tiempo a mi cabeza de tomar conciencia, vuelta al calimocho de toda la vida. Caras entrañables en un lugar ya no tan familiar, incomodidad. El alcohol ayudaba a recordar lazos, pero esas caras me gritaban que no me conocían ya.

Otro punto más.

miércoles, 21 de diciembre de 2011


Conocer, decepcionar/decepcionarse, soledad y vuelta a lo mismo.
Artazón, quiero dejar de escribir estas jilipoyeces y tener algo interesante que contar, algo que ocupe mi mente.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Man-zana in corpore sano


Cuando llegue la soledad profunda, cuando invade la tristeza, cuando no hay nadie alrededor... Una manzana y frío nocturno.
Y al llegar a casa me acecha una duda... ¿por qué no me pregunta si me encuentro bien? Ya puedes estar hecho una putisima mierda que, mientras que no te quedes en casa lamentándote, todo irá normalmente; mientras no exteriorices, perfecto.
Y los momentos de extrema soledad, de vacío, cada atardecer sumido en "pseudolocura". La manera en la que probablemente esté tomándome la situación, que ni yo se muy bien si estoy en condiciones.
Es lo que buscaba, ¿no? Tiene estas consecuencias negativas... Pero son tan... Insoportables, inevitables...

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Drogas por descubrir

Las 4.43, todo parece más grande de lo normal. Hay más espacio. Será por la falta de sueño.
He podido oir el silencio, un miércoles de madrugada es fantástico. Noche abierta y muy despejada, puedo ver más estrellas de las que verdaderamente hay. El viento se deja intuir al hacer que las palmas del árbol se rocen cuidadosamente... La luna más brillante que nunca y los astros intentando hacerle sombra.
Precioso

martes, 13 de diciembre de 2011

Ermitañear a un nivel superior

Empatía es la palabra que desapareció de esta realidad; la eché a patadas y le costará perdonarme. Hace que me vuelva humana, no me apetece complicarme como tal. Quiero cultivarme, beber libros, arraigar conceptos, aislarme de cualquier relación humana medianamente importante que pueda despistarme de mi propósito. Otra imposibilidad de nuevo, pero soñar es gratis.

Hoy al menos, me siento con ganas
http://www.youtube.com/watch?v=9qKN7gZmJ-U

lunes, 12 de diciembre de 2011

Noche de luna llena


Esta noche es perfecta para estar en vela, propicia para caer de la nube. Bañarse (con todo lo que conlleva) en su luz, pero que sea en compañia, hoy la necesito. No se por qué, me he acostumbrado a ella y ya no necesito nada más, pero hoy quiero dejarla sola. Que siga echándome de menos una noche más, que sea capaz de sentir celos esta noche, que se muera de rabia. Poder olvidarme de ella completamente solo por unas horas, que solo exista la luna y la otra persona, me da igual quien fuese. Solo una noche, al día siguiente olvidarme y que vuelva ella con más fuerza que nunca, no me importaría. Necesito la idea feliz de que existen más personas capaces de soportar una noche a su nivel. Es algo tan... imposible que no me llego a creermelo del todo, es de risa.
Estoy segura de que puede existir ese dia, esa situación, pero es tan lejano a mi y a este momento que parece completa ficción.
Y cuanto más necesitas ese pequeño signo de vida, más cerca se sienta X.

No me apetece nada contar las buenas cosas que me han pasado, y van perdiendo encanto conforme pasan los días. Debería haberlo escrito antes y que no hubieran pasado al olvido. Intentaré levantarme con mejor pie, espero que no tenga resaca de luna llena, que suele pasar.

Esta noche, una botella y una persona. Sólo eso.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Demasiadas cosas


Son demasiados los pensamientos que se acumulan en mi cabeza y la grandísima mayoría no verán el camino de salida.
En este mismo momento, antes de que se esfume la idea, te diría que si te vienen preguntas del estilo "Y si..." es porque has tenido ocasión de elegir, y es bueno. Si hubieses elegido la otra opción, estarías en las mismas. No puedes coger todos los caminos y llegar a todos los destinos en una sola vida.

Llegar y toparte con esta puta realidad. Sentía que era ficción, y al entrar por la puerta me he cerciorado de que realmente era un sueño. La misma mierda de siempre, una y otra vez.
Ganas inmensas de pillarme una casa lejos de aquí y de lo que conozco, o minimo de lo que veo todos los días. De llegar a añorar peleas, líos, silencios, frío... Hacer mi vida de nuevo, empezar desde la raíz y forjando bien desde el principio.

Siento que estos cimientos son demasiado débiles como para resistir todo lo que se supone que queda.

Esta noche es la apropiada para perderse, alejarme unos minutos más de aquí, sentir algo, aunque sea mentira, antes de que amanezca... Inútil desearlo.
O eso, o poseerla, follármela, dejar que me arranque hasta el último cacho de piel con sus finas y delicadas uñas.


"Nunca nadie está contento en el sitio donde se encuentra - dijo el guardagujas"

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Tres cosillas


-Recuerdo la regla nº1: confianza

-Tengo unas ganas enormes de parar el tiempo. Tumbarme a sentir como mi organismo se mueve por sí solo a su antojo, con sus maravillosos procesos bioquímicos, pensar en la inmensidad y en lo ínfimos que somos, ver crecer mi pelo... Por ese momento, no alterar en absoluto el universo. Sería la mejor sensación del mundo (dejando a parte los pecados capitales).

-Experiencia del día: por culpa de las malditas puertas automáticas por poco me cargo a uno de mis gatos. A la misma vez, él intentaba entrar por el hueco que hay entre la puerta y el muro, y yo abría la puerta, dejándolo encajonado. Me he sentido un verdugo en ese momento, no podía sacarlo de ahí. Me paré, pensé y dejé que se abriese poco a poco (MUY poco a poco, puta puerta) y que se liberase así. Pobre animal, suerte que fuese una especie flexible y al parecer, con 7 vidas.
Ésto me hizo recordar una de tantas canciones... Va por tí, que hace mucho que no te veo ;)

martes, 6 de diciembre de 2011

Corazón


Se tiene, se usa, se crea... ¿Podemos utilizarlo a conveniencia?
A veces dudas si quiera de su existencia y su funcionalidad. Quizá le hemos dado demasiada importancia para explicar sentimientos. Es solo un músculo más que impulsa tu sangre, es la bomba de tu cuerpo. ¿ Acaso es menos imprescindible el cerebro? ¿O los riñones? También es importante el centro de la tierra, en cambio le prestamos normalmente más atención a lo que vemos en su superficie, a la vida que entendemos.
Las metáforas a veces ciegan.


Cuando llegas a este tipo de cuestiones, cuando dudas de hacerlo bien o mal: Canción, cigarrillo y vuelta de hoja.
No sirve de demasiado, pero hace que vuelvas a la rutina de la que te saliste por momentos.

lunes, 5 de diciembre de 2011

domingo, 4 de diciembre de 2011

Reglas


Regla nº 1: (se me olvidó)

Regla nº 2: autocontrol

Regla nº 3: ermitañear

Regla nº 4: vagabundear

Y por último y no menos importante...
Regla imprescindible: llevarlo a cabo, y repetir cuantas veces sea necesario.



Me encanta la banda sonora de mi infancia, gracias :)
"...Estoy buscando una escafandra, al pie del mar de los delirios... "

viernes, 2 de diciembre de 2011

Sensaciones

Tras limpiar mi mente por completo, me siento frente al ordenador, un cigarrillo indú, (regalo de una de mis mejores amistades) y música que me haga recordar lo que he sido capaz de sentir esta tarde.
Ha sido una semana más que decepcionante, irritante. Cada día pesaba más y daba más rabia, cualquier persona podía hacerme sentir una fiera contenida. Aún así, he sabido llevarla.
Hoy en especial, el salir por la puerta me ha hecho asumir esa mala ostia; llegar a clase y no tener a nadie al lado con quien parece que debo tener algo de educación, más libertad, más cordura.

La guinda ha sido esta tarde. El cielo de momento se ha tornado gris, y pronto ha empezado a llover. Sabía que tenía que andar un largo trecho, y me encantaba saber que iba a ser bajo la lluvia. Caminar por el centro de la ciudad empapada, sola, (me sabe incluso dulce esa palabra) atajando por zonas que nunca había pisado. Me he transportado por unos minutos a un lugar inexistente. Con cada paso me quedaba más lejos de mi mundo y de las ideas que normalmente rondan por mi cabeza. A cada paso me empapaba un poco más (el paraguas era minúsculo), las botas no soportarían mucho más la humedad, y cuanto más mojada, más fuerte. No había nadie para mí, estaba conmigo misma y adoraba esa soledad. La vuelta no ha sido muy distinta, he dejado atrás ese mundo anaranjado, gris, forrado de piedra y madera para ver la ciudad como siempre, pero limpia. He intentado pisar las zonas más naturales que conocía, he tenido que conformarme con el río y unos cuantos árboles del paseo. Las moreras parecían oxidarse, troncos casi negros con heridas ocres. En el río se habían concentrado un montón regular de patos y fochas; parecían muy excitados por el agua que rebotaba en el río. Tenía los pies completamente empapados, pero en ese momento me apetecía estar completamente mojada. Tirar todo lo que le impidiese a la lluvia rozarme.
Inma, incluso me pareció ver una gaviota.
Es imposible sonreir por pensar que no eres feliz. Puede que sea la cordura, la limpieza del ambiente, ella.