lunes, 19 de diciembre de 2011

Man-zana in corpore sano


Cuando llegue la soledad profunda, cuando invade la tristeza, cuando no hay nadie alrededor... Una manzana y frío nocturno.
Y al llegar a casa me acecha una duda... ¿por qué no me pregunta si me encuentro bien? Ya puedes estar hecho una putisima mierda que, mientras que no te quedes en casa lamentándote, todo irá normalmente; mientras no exteriorices, perfecto.
Y los momentos de extrema soledad, de vacío, cada atardecer sumido en "pseudolocura". La manera en la que probablemente esté tomándome la situación, que ni yo se muy bien si estoy en condiciones.
Es lo que buscaba, ¿no? Tiene estas consecuencias negativas... Pero son tan... Insoportables, inevitables...

No hay comentarios:

Publicar un comentario