"Llegué a echarte de menos por un par de instantes. Algo se agitó dentro como si fueran los últimos movimientos involuntarios de una lagartija agonizante, y con esos latigazos volvía a mi boca el sabor de tardes tranquilas que nunca volveré a tener, de sábanas limpias, de sueños tan profundos y horas en tu regazo. Llegué a pensar que era ficción realmente y que era capaz de hacer aquello que saben hacer los mortales.
Pero faltó tiempo para que reiteraras en lo de siempre, y abriste la boca. No puedes evitar que tuerza el gesto automáticamente.
Volví a hacer más fuerte mi seguridad a la hora de elegir el camino. Aun sabiendo que dentro de no demasiado me volverá a apetecer verte, y volver a decepcionarme."

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