martes, 29 de noviembre de 2011

Llamémosla X


" Al cabo de una semana, llegó a poder ignorar a X; sentía su presencia y era consciente de su ligero peso, pero se mofaba de ella cuando miraba para otro lado. O quizá era X que se escondía, divertida, para aparecer en el momento más inapropiado.
Intuyendo el tiempo que pasaría con X, no le quedó otra que intentar adaptarse. ¿Cómo se llamaba? ¿Cómo era realmente? ¿Iba a estar mucho tiempo? Eran dudas que visitaban su cabeza muy de vez en cuando, pero debía resolverlas antes o después.
Odiaba acostarse con X. Dejaba un vacío inmenso en la fría cama. Siempre la dejaba a medias: comenzaba a caldear las sábanas, la acariciaba, la besaba, la encendía, y justo cuando ella daba el paso, la arpía se alejaba, riéndose a carcajadas. Se quedaba vacía, y encendida por la rabia y la excitación. Tenía ganas de pillar a X por sorpresa alguna de esas veces en las que se escabullía, amarrarla y desgastarla hasta doler, besarle hasta morder... Odiaba tantísimo a X y tenía a la vez tanta dependencia de ella que se volvía loca en esos momentos.
Las noches siempre frías y amargas, a veces con rabia y otras simplemente ni percibía que pudiese dormir. Se despertaba confusa, como si no hubiese pegado ojo en toda la noche. Sentía que aún no había asumido su papel"

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Vuelta a empezar

"Volvía a la rutina después de tantísimo tiempo. No pensaba que lo hacía por venganza, sino porque debía empezar su vida por donde la dejó desde aquel momento.
Sí, era volver al pasado en cierto modo, pero, ¿qué iba a hacer entonces? Ya no tenía nada, ni si quiera nada por lo que existir. Tampoco quería buscarlo.
Aquel día fue el darse cuenta de qué pasaba realmente.Bajó de aquella zona intermedia entre el sueño y el coma, levemente; corría una suave brisa, pero congelada, afilada como punzones. Quizá era porque hacía tiempo que no se topaba con ella y parecía más cruel de lo normal. En ocasiones la había visitado durante estos años, pero era una visita corta, luego se iba ella sola si la ignoraba. Pero esta vez parecía que iba a quedarse por un tiempo, por mucho que fuese ignorada iba atada de su mano, y la llave de las esposas las tenía ella. Todo dependía del aceptar el aquí y el ahora, o acostumbrarse a estar amarrada de aquella forma.
Cada día se hacía más lentos. El cielo también acompañaba: días de lluvia gris que, inundando su cuarto, a veces rebasaban su cuello. Siempre había preveido este tipo de situaciones, y quizá por eso había cerrado ventanas y puertas, pero la casa estaba dañada y el agua parecía gas... filtraba por todos lados, incluso por las paredes. Se recordaba a sí misma como El Principito: cada día cuidar de su planeta, una tarea constante y dura, para evitar la destrucción de su hogar.
Siempre le había gustado ese libro, y se lo hagradecía enormemente a su padre. Desde pequeña, le leía algún capítulo antes de dormir, y siempre lo escuchaba hasta que se cansaba de leer y acababa más cansado que ella misma. Parecía la aunténtica realidad que nadie quería ver, y estaba segura de que era una de las tantas pequeñas cosas que la habían formado tal y como era. Una tontería, por una tontería así pasaba los días como el protagonista de su libro favorito, pero no era motivo para arrepentirse y culpar al autor.

Las esposas eran suaves aunque frías. Tenía la impresión de que esa suavidad la haría aguantarla más de lo que quería. Podía ser el comienzo de un largo castigo"

jueves, 17 de noviembre de 2011

Son las 1.55 de un jueves cualquiera, acabo de volver desde que salí a las 7 y media de casa. Ésto está profundamente en calma, hace poco que empezó a llover y retumba levemente sobre el tejado. Podría tirarme despierta escuchando este relajante sonido hasta caer, pero el dolor de cabeza no me lo permitirá.
Hoy ha sido un día normal tirando a sin sentido, sin ganas. Clases, prisas y algún nervio, poner de manifiesto viejos vicios y lo de todos los días. Ha cambiado en haber acudido a la manifestación contra los recortes educativos, que también he asistido de aquella manera... Justo cuando estaban acabando. Corriendo a comer en la cafetería, y de nuevo a la universidad. Tras terminar hasta los mismisimos ya solo tenía en mente una cenita, ducha y cama, pero por suerte o por desgracia han acabado convenciéndome para seguir consumiendo el día. He bajado de nuevo con una amiga, cenado una pizza digna de los dioses y lo dicho, continuando el día. Un calimocho "tranquilamente" en un parque con conversaciones agradables y tranquilas. Luego una quedada con gente de clase para continuar hablando prácticamente solas. No es que no me agrade, que me agrada, pero sentía que seguía sin encajar con el resto de gente. Quiero que me caigan bien y tener buen rollo, pero no estoy segura de conseguirlo.
No creo que este dia vaya a servir de mucho, si, algo de despeje, sentir que hago algo distinto a todos los días, pero al volver a casa la situación sigue siendo la misma. Llego con ganas de hacer algo nuevo, de empezar, pero tengo parte de mi mente a la sombra,y parece abarcar bastante. Ésto iba a ser una parrafada de esperanzas, de buen rollo, pero como siempre, vuelvo al mismo tema. No me aguanto... Será mejor dejar de pensar por hoy y liberar al subconsciente...
http://www.youtube.com/watch?v=SUbQnCi8NvQ&feature=fvst

martes, 8 de noviembre de 2011

lunes, 7 de noviembre de 2011

Quiero no hablar, no escuchar, no atender... Dejad de dar consejos, de dar vuestra opinión, me tenéis entre todos ida. Y esa maldita canción en la cabeza... Otra que vuelve a rasgarme las entrañas.
Quiero poder pensar con claridad y estar segura de cada paso. Quiero hundirme en el colchón, borrar todo lo que he hecho, no afectar a nadie, no querer, no ser querida, NADA. Quiero aislarme, saber lo que realmente quiero, conocerme, no influir, no ser influida... Imposibilidades.
Te sientes tan sumamente miserable cuando dices tantas veces no, aun exponiendote con tanta claridad que no tiene sentido lo que dices o haces... Inutilizar. Y sentir que eres el diablo, que miles de personas le gustarian poder tener la oportunidad de tener a su lado a alguien que te quiere tanto, que te jura que cambiará, y tú dejas pasar como si nada...
Si, parece que he olvidado los motivos, que no llego a ver como él pero se me ha olvidado el factor importante... Pero... Te sientes lo peor...
El beso más... frío, amargo, agridulce... No quiero influir nunca tanto en una persona si ése es el resultado. Ahora mismo no quiero influir ni una gota, ¡nada!
Y hablar para nadie... Pero sentirte tan desnuda si por casualidad fuese leida. Quiero retroceder en el tiempo...
Mi enemigo de por vida.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Sand

El corto de este día tenia una banda sonora... no se por qué, serán las sensaciones que da únicamente la música, sin entender un carajo lo que dice el cantante...

http://www.youtube.com/watch?v=6hzrDeceEKc

Tiempo... a veces me gustaría que corrieses como este aire

sábado, 5 de noviembre de 2011

Viento

A este paso le dedicaré una página a cada fenómeno atmosférico. Hoy toca... ¡aire!
Lo altera todo, limpia y ensucia. Susurra, avisa, y grita. Amenaza... Es como si alguien quisiera darme lecciones a golpes, parece que me persiguen. Son como fantasmas que intentan decirme que lo hago mal gritando.

Sigo amaneciendo con "resaca", como si hubiese envejecido 20 años en unos días. Y este viento... No me hace sentirme mejor. Protegida dentro de casa, si, pero no mejor. Sigo ahogándome. Aún dudo y los mensajes no cesan, no puedo mostrar un ápice de aprecio, al instante vuelve.
Tengo la sensación de que desafío demasiado a menudo al destino o lo que quiera que sea. La maldita "bacteria" me hizo volver a pensar en las paranoias, en las distintas posibilidades respecto a todas mis decisiones. Quizá debería dejar de buscar, dejar que pase el mundo y que decidan por mi, o volverme más radical y drástica. Creo que esta forma de ser no me hace mucho bien, aunque siempre termine pensando que no lo cambiaría por muy mal que se me de... Soy una contradicción con patas. Ésto cansa.
Espero que sea por culpa del viento... Confío que con el tiempo comenzará a llover y se apaciguará.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Cambios

Justo ahora me encuentro consciente de lo que está sucediendo. Echo de menos, añoro, me siento sola pero completa, comprendo su situación y la mía, y sigo con mi vida normalmente. No tengo nada que me tenga por qué preocupar, únicamente su estado de ánimo.
Siento que he ascendido otro escalón, casi sin darme cuenta, pero el paso ha sido firme, y lo he hecho conscientemente. Tengo ganas de pequeños cambios, no quiero pensar que he decidido mal, ni quiero que la gente me decepcione; son lo único que puedo tener ahora, y ya me han empezado a pinchar. No me desanimaré por eso, todavía soy lo suficientemente imbécil como para seguir pensando que puedo confiar en la gente.
Quiero cambios, verme avanzar y estabilizarme lo antes posible. Quiero tener el pelo rojo y cortarmelo, quiero aprender, memorizar, ir a mi bola, seleccionar la gente de mi alrededor, deshechar, poner a prueba lo que aprendí con él... Quiero conocer mil personas y poder cuanto antes seguir hablándole como un amigo... Mil cosas que no conseguiré hasta dentro de lo que me parecerá mucho...



Espero no defraudarme esta vez.