lunes, 7 de noviembre de 2011

Quiero no hablar, no escuchar, no atender... Dejad de dar consejos, de dar vuestra opinión, me tenéis entre todos ida. Y esa maldita canción en la cabeza... Otra que vuelve a rasgarme las entrañas.
Quiero poder pensar con claridad y estar segura de cada paso. Quiero hundirme en el colchón, borrar todo lo que he hecho, no afectar a nadie, no querer, no ser querida, NADA. Quiero aislarme, saber lo que realmente quiero, conocerme, no influir, no ser influida... Imposibilidades.
Te sientes tan sumamente miserable cuando dices tantas veces no, aun exponiendote con tanta claridad que no tiene sentido lo que dices o haces... Inutilizar. Y sentir que eres el diablo, que miles de personas le gustarian poder tener la oportunidad de tener a su lado a alguien que te quiere tanto, que te jura que cambiará, y tú dejas pasar como si nada...
Si, parece que he olvidado los motivos, que no llego a ver como él pero se me ha olvidado el factor importante... Pero... Te sientes lo peor...
El beso más... frío, amargo, agridulce... No quiero influir nunca tanto en una persona si ése es el resultado. Ahora mismo no quiero influir ni una gota, ¡nada!
Y hablar para nadie... Pero sentirte tan desnuda si por casualidad fuese leida. Quiero retroceder en el tiempo...
Mi enemigo de por vida.

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