martes, 27 de diciembre de 2011

Miradas

Hay miles, muchas iguales entre ellas, podrías decir que ninguna igual a otra. Pero, ¿sabes distinguir una mirada verdaderamente amable?
Hace muchisimo que no me topaba con una así. Una auténtica mirada sincera y clara, que te expresa su intención sin duda alguna. Una persona que si algo le gusta o le interesa, se le nota al instante pero no de manera exagerada. Que te acaricia respetuosamente al mirarte.

Las miradas sobreactuadas me parecen pésimas... Gente que habre los ojos como si fuese la primera vez que ven el mundo y les aterra y fascina a la vez. Estoy segura que de manera natural no abrirían los ojos de esa manera, simplemente quieren gritar que te escuchan; abren los ojos de manera directamente proporcional al desinterés que sientan.

Por otro lado me he topado con ojos totalmente oscuros, independientemente de su color. Miradas profundamente infinitas, pozos en los que nunca nadie ha llegado a oir su fondo, y mucho menos a verlo o sentirlo. Son ojos hipnotizantes, y aumentan su carácter normalmente al dejar hablar a su dueñ@, normalmente con una mente acorde a sus ojos.

Hay varias que por más que intentes hurgar no encontrarás más de lo que ves. Es pura superficie, agua que deja intuir la profundidad a la que se encuentra el fondo.

Muchas sorprenden, y dentro de éstas, muchas que decepcionan. Las que lo hacen de manera positiva suelen llegar a hacer daño, atar, drogar hasta límites insospechados...

Las que más me suelen relajar son aquellas protegidas por la sabiduría. Ojos cristalinos, más amables aún que el primer ejemplo, deseosas de compartir todo lo que vieron, de hacerte reir y de advertirte a la vez. Ojos que cuando te miran sonrien a la vez que lloran.

Hay otras que desde que te topas con ellas, te advierten que no son de fiar. Que por cualquier lado, antes o después, te traicionarán.

Una minoría protegida con acero. Impenetrables, imperturbables, inhumanas. Esas que te hacen pensar si hablas con un descendiente del mono o con un ser artificial con corazón de hojalata. Me aterrorizan.


Y dejando fluir a mi mente, despegándome de la pantalla me observo. Esas manchas... con un significado que ni yo misma sé cuál podría ser, pero que inspiran sin razón ninguna. Aun así, me gusta la similitud, me siento en parte así:

"...un jaguar, que mide con secretos pasos iguales el tiempo y el espacio del cautiverio
..." Jorge Luis Borges.

sábado, 24 de diciembre de 2011


Un estímulo, una recompensa al final del día evitaría esta desidia.

Un recuerdo buenísimo de anteanoche... No había mejor canción para ese momento. Felicidad desbordante, buen rollo, abrazos colectivos... Aún tengo en la cabeza la frase ebria de "os quiero".
Y por la mañana te encantaría seguir allí, y dar más besos y abrazos de los que diste, y decir cosas que callaste.

A pesar de falta de estímulos, tengo recuerdos en los que regocijarme.

Después de una noche bastante buena en Murcia, un par de horas o tres de sueño, trabajo... Vuelta a Murcia. Pequeño concierto de un amigo, gran imagen. Y sin darle tiempo a mi cabeza de tomar conciencia, vuelta al calimocho de toda la vida. Caras entrañables en un lugar ya no tan familiar, incomodidad. El alcohol ayudaba a recordar lazos, pero esas caras me gritaban que no me conocían ya.

Otro punto más.

miércoles, 21 de diciembre de 2011


Conocer, decepcionar/decepcionarse, soledad y vuelta a lo mismo.
Artazón, quiero dejar de escribir estas jilipoyeces y tener algo interesante que contar, algo que ocupe mi mente.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Man-zana in corpore sano


Cuando llegue la soledad profunda, cuando invade la tristeza, cuando no hay nadie alrededor... Una manzana y frío nocturno.
Y al llegar a casa me acecha una duda... ¿por qué no me pregunta si me encuentro bien? Ya puedes estar hecho una putisima mierda que, mientras que no te quedes en casa lamentándote, todo irá normalmente; mientras no exteriorices, perfecto.
Y los momentos de extrema soledad, de vacío, cada atardecer sumido en "pseudolocura". La manera en la que probablemente esté tomándome la situación, que ni yo se muy bien si estoy en condiciones.
Es lo que buscaba, ¿no? Tiene estas consecuencias negativas... Pero son tan... Insoportables, inevitables...

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Drogas por descubrir

Las 4.43, todo parece más grande de lo normal. Hay más espacio. Será por la falta de sueño.
He podido oir el silencio, un miércoles de madrugada es fantástico. Noche abierta y muy despejada, puedo ver más estrellas de las que verdaderamente hay. El viento se deja intuir al hacer que las palmas del árbol se rocen cuidadosamente... La luna más brillante que nunca y los astros intentando hacerle sombra.
Precioso

martes, 13 de diciembre de 2011

Ermitañear a un nivel superior

Empatía es la palabra que desapareció de esta realidad; la eché a patadas y le costará perdonarme. Hace que me vuelva humana, no me apetece complicarme como tal. Quiero cultivarme, beber libros, arraigar conceptos, aislarme de cualquier relación humana medianamente importante que pueda despistarme de mi propósito. Otra imposibilidad de nuevo, pero soñar es gratis.

Hoy al menos, me siento con ganas
http://www.youtube.com/watch?v=9qKN7gZmJ-U

lunes, 12 de diciembre de 2011

Noche de luna llena


Esta noche es perfecta para estar en vela, propicia para caer de la nube. Bañarse (con todo lo que conlleva) en su luz, pero que sea en compañia, hoy la necesito. No se por qué, me he acostumbrado a ella y ya no necesito nada más, pero hoy quiero dejarla sola. Que siga echándome de menos una noche más, que sea capaz de sentir celos esta noche, que se muera de rabia. Poder olvidarme de ella completamente solo por unas horas, que solo exista la luna y la otra persona, me da igual quien fuese. Solo una noche, al día siguiente olvidarme y que vuelva ella con más fuerza que nunca, no me importaría. Necesito la idea feliz de que existen más personas capaces de soportar una noche a su nivel. Es algo tan... imposible que no me llego a creermelo del todo, es de risa.
Estoy segura de que puede existir ese dia, esa situación, pero es tan lejano a mi y a este momento que parece completa ficción.
Y cuanto más necesitas ese pequeño signo de vida, más cerca se sienta X.

No me apetece nada contar las buenas cosas que me han pasado, y van perdiendo encanto conforme pasan los días. Debería haberlo escrito antes y que no hubieran pasado al olvido. Intentaré levantarme con mejor pie, espero que no tenga resaca de luna llena, que suele pasar.

Esta noche, una botella y una persona. Sólo eso.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Demasiadas cosas


Son demasiados los pensamientos que se acumulan en mi cabeza y la grandísima mayoría no verán el camino de salida.
En este mismo momento, antes de que se esfume la idea, te diría que si te vienen preguntas del estilo "Y si..." es porque has tenido ocasión de elegir, y es bueno. Si hubieses elegido la otra opción, estarías en las mismas. No puedes coger todos los caminos y llegar a todos los destinos en una sola vida.

Llegar y toparte con esta puta realidad. Sentía que era ficción, y al entrar por la puerta me he cerciorado de que realmente era un sueño. La misma mierda de siempre, una y otra vez.
Ganas inmensas de pillarme una casa lejos de aquí y de lo que conozco, o minimo de lo que veo todos los días. De llegar a añorar peleas, líos, silencios, frío... Hacer mi vida de nuevo, empezar desde la raíz y forjando bien desde el principio.

Siento que estos cimientos son demasiado débiles como para resistir todo lo que se supone que queda.

Esta noche es la apropiada para perderse, alejarme unos minutos más de aquí, sentir algo, aunque sea mentira, antes de que amanezca... Inútil desearlo.
O eso, o poseerla, follármela, dejar que me arranque hasta el último cacho de piel con sus finas y delicadas uñas.


"Nunca nadie está contento en el sitio donde se encuentra - dijo el guardagujas"

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Tres cosillas


-Recuerdo la regla nº1: confianza

-Tengo unas ganas enormes de parar el tiempo. Tumbarme a sentir como mi organismo se mueve por sí solo a su antojo, con sus maravillosos procesos bioquímicos, pensar en la inmensidad y en lo ínfimos que somos, ver crecer mi pelo... Por ese momento, no alterar en absoluto el universo. Sería la mejor sensación del mundo (dejando a parte los pecados capitales).

-Experiencia del día: por culpa de las malditas puertas automáticas por poco me cargo a uno de mis gatos. A la misma vez, él intentaba entrar por el hueco que hay entre la puerta y el muro, y yo abría la puerta, dejándolo encajonado. Me he sentido un verdugo en ese momento, no podía sacarlo de ahí. Me paré, pensé y dejé que se abriese poco a poco (MUY poco a poco, puta puerta) y que se liberase así. Pobre animal, suerte que fuese una especie flexible y al parecer, con 7 vidas.
Ésto me hizo recordar una de tantas canciones... Va por tí, que hace mucho que no te veo ;)

martes, 6 de diciembre de 2011

Corazón


Se tiene, se usa, se crea... ¿Podemos utilizarlo a conveniencia?
A veces dudas si quiera de su existencia y su funcionalidad. Quizá le hemos dado demasiada importancia para explicar sentimientos. Es solo un músculo más que impulsa tu sangre, es la bomba de tu cuerpo. ¿ Acaso es menos imprescindible el cerebro? ¿O los riñones? También es importante el centro de la tierra, en cambio le prestamos normalmente más atención a lo que vemos en su superficie, a la vida que entendemos.
Las metáforas a veces ciegan.


Cuando llegas a este tipo de cuestiones, cuando dudas de hacerlo bien o mal: Canción, cigarrillo y vuelta de hoja.
No sirve de demasiado, pero hace que vuelvas a la rutina de la que te saliste por momentos.

lunes, 5 de diciembre de 2011

domingo, 4 de diciembre de 2011

Reglas


Regla nº 1: (se me olvidó)

Regla nº 2: autocontrol

Regla nº 3: ermitañear

Regla nº 4: vagabundear

Y por último y no menos importante...
Regla imprescindible: llevarlo a cabo, y repetir cuantas veces sea necesario.



Me encanta la banda sonora de mi infancia, gracias :)
"...Estoy buscando una escafandra, al pie del mar de los delirios... "

viernes, 2 de diciembre de 2011

Sensaciones

Tras limpiar mi mente por completo, me siento frente al ordenador, un cigarrillo indú, (regalo de una de mis mejores amistades) y música que me haga recordar lo que he sido capaz de sentir esta tarde.
Ha sido una semana más que decepcionante, irritante. Cada día pesaba más y daba más rabia, cualquier persona podía hacerme sentir una fiera contenida. Aún así, he sabido llevarla.
Hoy en especial, el salir por la puerta me ha hecho asumir esa mala ostia; llegar a clase y no tener a nadie al lado con quien parece que debo tener algo de educación, más libertad, más cordura.

La guinda ha sido esta tarde. El cielo de momento se ha tornado gris, y pronto ha empezado a llover. Sabía que tenía que andar un largo trecho, y me encantaba saber que iba a ser bajo la lluvia. Caminar por el centro de la ciudad empapada, sola, (me sabe incluso dulce esa palabra) atajando por zonas que nunca había pisado. Me he transportado por unos minutos a un lugar inexistente. Con cada paso me quedaba más lejos de mi mundo y de las ideas que normalmente rondan por mi cabeza. A cada paso me empapaba un poco más (el paraguas era minúsculo), las botas no soportarían mucho más la humedad, y cuanto más mojada, más fuerte. No había nadie para mí, estaba conmigo misma y adoraba esa soledad. La vuelta no ha sido muy distinta, he dejado atrás ese mundo anaranjado, gris, forrado de piedra y madera para ver la ciudad como siempre, pero limpia. He intentado pisar las zonas más naturales que conocía, he tenido que conformarme con el río y unos cuantos árboles del paseo. Las moreras parecían oxidarse, troncos casi negros con heridas ocres. En el río se habían concentrado un montón regular de patos y fochas; parecían muy excitados por el agua que rebotaba en el río. Tenía los pies completamente empapados, pero en ese momento me apetecía estar completamente mojada. Tirar todo lo que le impidiese a la lluvia rozarme.
Inma, incluso me pareció ver una gaviota.
Es imposible sonreir por pensar que no eres feliz. Puede que sea la cordura, la limpieza del ambiente, ella.

martes, 29 de noviembre de 2011

Llamémosla X


" Al cabo de una semana, llegó a poder ignorar a X; sentía su presencia y era consciente de su ligero peso, pero se mofaba de ella cuando miraba para otro lado. O quizá era X que se escondía, divertida, para aparecer en el momento más inapropiado.
Intuyendo el tiempo que pasaría con X, no le quedó otra que intentar adaptarse. ¿Cómo se llamaba? ¿Cómo era realmente? ¿Iba a estar mucho tiempo? Eran dudas que visitaban su cabeza muy de vez en cuando, pero debía resolverlas antes o después.
Odiaba acostarse con X. Dejaba un vacío inmenso en la fría cama. Siempre la dejaba a medias: comenzaba a caldear las sábanas, la acariciaba, la besaba, la encendía, y justo cuando ella daba el paso, la arpía se alejaba, riéndose a carcajadas. Se quedaba vacía, y encendida por la rabia y la excitación. Tenía ganas de pillar a X por sorpresa alguna de esas veces en las que se escabullía, amarrarla y desgastarla hasta doler, besarle hasta morder... Odiaba tantísimo a X y tenía a la vez tanta dependencia de ella que se volvía loca en esos momentos.
Las noches siempre frías y amargas, a veces con rabia y otras simplemente ni percibía que pudiese dormir. Se despertaba confusa, como si no hubiese pegado ojo en toda la noche. Sentía que aún no había asumido su papel"

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Vuelta a empezar

"Volvía a la rutina después de tantísimo tiempo. No pensaba que lo hacía por venganza, sino porque debía empezar su vida por donde la dejó desde aquel momento.
Sí, era volver al pasado en cierto modo, pero, ¿qué iba a hacer entonces? Ya no tenía nada, ni si quiera nada por lo que existir. Tampoco quería buscarlo.
Aquel día fue el darse cuenta de qué pasaba realmente.Bajó de aquella zona intermedia entre el sueño y el coma, levemente; corría una suave brisa, pero congelada, afilada como punzones. Quizá era porque hacía tiempo que no se topaba con ella y parecía más cruel de lo normal. En ocasiones la había visitado durante estos años, pero era una visita corta, luego se iba ella sola si la ignoraba. Pero esta vez parecía que iba a quedarse por un tiempo, por mucho que fuese ignorada iba atada de su mano, y la llave de las esposas las tenía ella. Todo dependía del aceptar el aquí y el ahora, o acostumbrarse a estar amarrada de aquella forma.
Cada día se hacía más lentos. El cielo también acompañaba: días de lluvia gris que, inundando su cuarto, a veces rebasaban su cuello. Siempre había preveido este tipo de situaciones, y quizá por eso había cerrado ventanas y puertas, pero la casa estaba dañada y el agua parecía gas... filtraba por todos lados, incluso por las paredes. Se recordaba a sí misma como El Principito: cada día cuidar de su planeta, una tarea constante y dura, para evitar la destrucción de su hogar.
Siempre le había gustado ese libro, y se lo hagradecía enormemente a su padre. Desde pequeña, le leía algún capítulo antes de dormir, y siempre lo escuchaba hasta que se cansaba de leer y acababa más cansado que ella misma. Parecía la aunténtica realidad que nadie quería ver, y estaba segura de que era una de las tantas pequeñas cosas que la habían formado tal y como era. Una tontería, por una tontería así pasaba los días como el protagonista de su libro favorito, pero no era motivo para arrepentirse y culpar al autor.

Las esposas eran suaves aunque frías. Tenía la impresión de que esa suavidad la haría aguantarla más de lo que quería. Podía ser el comienzo de un largo castigo"

jueves, 17 de noviembre de 2011

Son las 1.55 de un jueves cualquiera, acabo de volver desde que salí a las 7 y media de casa. Ésto está profundamente en calma, hace poco que empezó a llover y retumba levemente sobre el tejado. Podría tirarme despierta escuchando este relajante sonido hasta caer, pero el dolor de cabeza no me lo permitirá.
Hoy ha sido un día normal tirando a sin sentido, sin ganas. Clases, prisas y algún nervio, poner de manifiesto viejos vicios y lo de todos los días. Ha cambiado en haber acudido a la manifestación contra los recortes educativos, que también he asistido de aquella manera... Justo cuando estaban acabando. Corriendo a comer en la cafetería, y de nuevo a la universidad. Tras terminar hasta los mismisimos ya solo tenía en mente una cenita, ducha y cama, pero por suerte o por desgracia han acabado convenciéndome para seguir consumiendo el día. He bajado de nuevo con una amiga, cenado una pizza digna de los dioses y lo dicho, continuando el día. Un calimocho "tranquilamente" en un parque con conversaciones agradables y tranquilas. Luego una quedada con gente de clase para continuar hablando prácticamente solas. No es que no me agrade, que me agrada, pero sentía que seguía sin encajar con el resto de gente. Quiero que me caigan bien y tener buen rollo, pero no estoy segura de conseguirlo.
No creo que este dia vaya a servir de mucho, si, algo de despeje, sentir que hago algo distinto a todos los días, pero al volver a casa la situación sigue siendo la misma. Llego con ganas de hacer algo nuevo, de empezar, pero tengo parte de mi mente a la sombra,y parece abarcar bastante. Ésto iba a ser una parrafada de esperanzas, de buen rollo, pero como siempre, vuelvo al mismo tema. No me aguanto... Será mejor dejar de pensar por hoy y liberar al subconsciente...
http://www.youtube.com/watch?v=SUbQnCi8NvQ&feature=fvst

martes, 8 de noviembre de 2011

lunes, 7 de noviembre de 2011

Quiero no hablar, no escuchar, no atender... Dejad de dar consejos, de dar vuestra opinión, me tenéis entre todos ida. Y esa maldita canción en la cabeza... Otra que vuelve a rasgarme las entrañas.
Quiero poder pensar con claridad y estar segura de cada paso. Quiero hundirme en el colchón, borrar todo lo que he hecho, no afectar a nadie, no querer, no ser querida, NADA. Quiero aislarme, saber lo que realmente quiero, conocerme, no influir, no ser influida... Imposibilidades.
Te sientes tan sumamente miserable cuando dices tantas veces no, aun exponiendote con tanta claridad que no tiene sentido lo que dices o haces... Inutilizar. Y sentir que eres el diablo, que miles de personas le gustarian poder tener la oportunidad de tener a su lado a alguien que te quiere tanto, que te jura que cambiará, y tú dejas pasar como si nada...
Si, parece que he olvidado los motivos, que no llego a ver como él pero se me ha olvidado el factor importante... Pero... Te sientes lo peor...
El beso más... frío, amargo, agridulce... No quiero influir nunca tanto en una persona si ése es el resultado. Ahora mismo no quiero influir ni una gota, ¡nada!
Y hablar para nadie... Pero sentirte tan desnuda si por casualidad fuese leida. Quiero retroceder en el tiempo...
Mi enemigo de por vida.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Sand

El corto de este día tenia una banda sonora... no se por qué, serán las sensaciones que da únicamente la música, sin entender un carajo lo que dice el cantante...

http://www.youtube.com/watch?v=6hzrDeceEKc

Tiempo... a veces me gustaría que corrieses como este aire

sábado, 5 de noviembre de 2011

Viento

A este paso le dedicaré una página a cada fenómeno atmosférico. Hoy toca... ¡aire!
Lo altera todo, limpia y ensucia. Susurra, avisa, y grita. Amenaza... Es como si alguien quisiera darme lecciones a golpes, parece que me persiguen. Son como fantasmas que intentan decirme que lo hago mal gritando.

Sigo amaneciendo con "resaca", como si hubiese envejecido 20 años en unos días. Y este viento... No me hace sentirme mejor. Protegida dentro de casa, si, pero no mejor. Sigo ahogándome. Aún dudo y los mensajes no cesan, no puedo mostrar un ápice de aprecio, al instante vuelve.
Tengo la sensación de que desafío demasiado a menudo al destino o lo que quiera que sea. La maldita "bacteria" me hizo volver a pensar en las paranoias, en las distintas posibilidades respecto a todas mis decisiones. Quizá debería dejar de buscar, dejar que pase el mundo y que decidan por mi, o volverme más radical y drástica. Creo que esta forma de ser no me hace mucho bien, aunque siempre termine pensando que no lo cambiaría por muy mal que se me de... Soy una contradicción con patas. Ésto cansa.
Espero que sea por culpa del viento... Confío que con el tiempo comenzará a llover y se apaciguará.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Cambios

Justo ahora me encuentro consciente de lo que está sucediendo. Echo de menos, añoro, me siento sola pero completa, comprendo su situación y la mía, y sigo con mi vida normalmente. No tengo nada que me tenga por qué preocupar, únicamente su estado de ánimo.
Siento que he ascendido otro escalón, casi sin darme cuenta, pero el paso ha sido firme, y lo he hecho conscientemente. Tengo ganas de pequeños cambios, no quiero pensar que he decidido mal, ni quiero que la gente me decepcione; son lo único que puedo tener ahora, y ya me han empezado a pinchar. No me desanimaré por eso, todavía soy lo suficientemente imbécil como para seguir pensando que puedo confiar en la gente.
Quiero cambios, verme avanzar y estabilizarme lo antes posible. Quiero tener el pelo rojo y cortarmelo, quiero aprender, memorizar, ir a mi bola, seleccionar la gente de mi alrededor, deshechar, poner a prueba lo que aprendí con él... Quiero conocer mil personas y poder cuanto antes seguir hablándole como un amigo... Mil cosas que no conseguiré hasta dentro de lo que me parecerá mucho...



Espero no defraudarme esta vez.

sábado, 29 de octubre de 2011

Ayer, el día con más sinsentido de la historia. Pude haberme desquiciado, ir de cabeza al psiquiatra al final del día, culparme y con razón, pero creo que salió egoismo. O eso o simplemente mi cabeza rehuía de pensar en la situación.
Una parte me veía mal, me daba la razón, y me decía que encerrándote no ibas a arreglar nada, te pondrías peor y sintiéndote (otra vez) hecha una porquería. La otra parte, la que aterra, decía que por mucho que hayas pasado lo estás haciendo mal, que verdaderamente eres una cría, hipócrita y egoista, que el sentirte mal era por pura monotonía. Y volvía a contestarle, con razones, pero es más rápida y no deja que le conteste.
A pesar de eso hice caso a la primera parte, y no se si fue la mejor elección, porque la otra seguía a mis espaldas. Y hacía que me tropezara para alimentarse de razones y seguir atormentándome.
¿Azúcar? Metáforas que intento que expresen lo que soy incapaz de explicar... y aun así no llenan del todo, no se acercan. Y vuelvo a lo mismo... hacen que me sienta escoria.
No me atrevo a afrontarlo sola, y acompañada me rechazo. No creo que lo necesite, soy capaz de superarlo. ¿Y él? Por más que me digan que no es asunto mío ...
Necesito ver más, apartar tanta maleza, estar sola, pasar hambre, frío, verme capaz de afrontarlo y llegar a conocerme.
¿Ideas?

sábado, 22 de octubre de 2011

Setitas


Siguiendo con la racha me he levantado esta mañana. Ha sido la misma caída, pero con más pereza, el levantarse un día no lectivo para trabajar es ...frustrante. Al menos sirve de algo y me ha venido bien para abstraerme a ratos.
El llegar a casa es no parar... Si paras, vuelves a la rutina, no hay que dejar a la cabeza sin nada que hacer...
Una novedad que me ha hecho sonreir: están saliendo cerca de casa varias colonias de hongos, super suavecicos, y probablemente tóxicos. Pero me divertiré averiguando si lo son (no voy a ir ofreciendo revuelto de setas a la gente para ver qué pasa, ni tampoco me los comeré yo, aunque si los dejo secar quizá...).
Me encanta tener días nublados (literalmente), olor a tierra mojada, atmósfera limpia si la noche anterior llovió, gente enfadada por el fenómeno de la lluvia y yo tan contenta. Gente que se esconde del agua con sus paraguas, y luego se convencen a sí mismos de que son amantes de la naturaleza, que reciclan, que respetan... y en días así se enfadan mirando al cielo. Tiene que haber de todo.
Y la agradable sensación de correr bajo la lluvia, sabiendo que te espera un baño calentito, una buena cena y el edredón. Oir truenos, salir al balcón y quedarte inmóvil observando los relámpagos a lo lejos, sin pensar en nada más, centrándote simplemente en dejarte sorprender por esa luz que parece artificial. Cada vez más ruido y por fin las primeras gotas... Eso no me correspondería narrarlo hoy, pero me encantaría que sucediese justo en este momento.

Para cerrar un día nublado, no hay nada mejor que un poco de Morrisey
http://www.youtube.com/watch?v=Bk1wUKoXL20&ob=av2n

jueves, 20 de octubre de 2011

Vagabundear

Otra vez Otoño, la maldita época en la que no hay equilibrio ninguno. No entiendo por qué mi reloj biológico me obliga en estas fechas a desintegrarme, a descontrolarme por completo... Sí, quizá sea por eso de que el tiempo ahora no es estable, mañanas frías, luego ni calor ni frío, que si llueve, no llueve... Creo que es la época perfecta para hacer cambios drásticos, por mucho que cueste. Al menos en mi caso, tengo el incentivo de traslocamiento que me impulsa a ver las cosas de manera absurda, y poder llegar a la conclusión que el que caigan las hojas me hace ver que sigo estando verde.

"...Una mañana sin compromisos... Te despiertas con una buena sensación de haber tenido un sueño agradable, de haber vivido una escena que en otro tiempo era monótono, pero que te sorprende el recordarlo. Al abrir los ojos te ves cayendo de esa nube al avismo de tu cama, desencantándote por completo. Un sueño, nada más, la realidad ahora es otra.
Intentas al menos seguir con ese buen sabor de boca y cierras esperanzado los ojos... Sin resultado alguno, tus entrañas también se han despertado y ya no puedes engañarlas.
Pesadamente apartas las sábanas, enrolladas de una manera imposible entre tus pies, y haces el grandisimo esfuerzo de poner los pies en el suelo, siendo ya imposible el volver a esa nube. Solo esperas que el día no te clave demasiado las garras y retornar lo antes posible a la cama.
Un café, aún con los pesados párpados semientornados, y enciendes la tele esperando que al menos hoy, pueda sorprenderte. Nada. Los mismos personajes, las mismas palabras y las mismas actuaciones, y si me apuras, cada vez peor. Te planteas el futuro si la situación sigue así... Nuevas generaciones perdidas, con el único objetivo en la vida de ser periodista de prensa rosa, o en el mejor de los casos, llegar a la cúspide de la miseria y poder cacarear, cual gallina empavonada, en algún plató; generaciones sin memoria, que apenas se esfuerzan en conseguir algo, sin espíritu, ni más valores que los que les mete la puñetera caja tonta. Pensamientos equivocados si esperas que el día mejore. Sales esperando algo, y te recibe una suave brisa, pero helada, otoñal. Eres consciente de lo que eso supone. Ves algo de esperanza, (será por los limoneros) y aún, crédulo, crees que todo puede mejorar si pones esfuerzo y constancia, si inculcas, si no crees en barreras que te frenen, que te digan que no... Y automáticamente ese pensamiento, te termina por ahogar. Ahora sí, ni vuelta a la cama, ni esperanza..."

"... Te ha dejado con buen sabor de boca, parece que todavía queda algo de lo que era tu vida. Y vuelves a calentarte la cabeza. Y no crees que éste sea tu lugar, ni éste el momento, y cada vez te convences más de que tienes razón aunque no te la den. ¿Y quién es consciente de qué está bien realmente? ¿Quién sabe cual es la verdadera realidad? ¿Quién tiene el poder de juzgar? Dicho y leído no tiene apenas sentido ... Mil preguntas acuden a tu cabeza, y entre una y otra la duda de si tienes o no razón. ¿ Y mañana qué? Se te olvidarán esos minutos, que por un momento tenías esa luz, que disfrutaste algo siendo tú."

"... Se te viene a la cabeza la palabra hipócrita, de vez en cuando, dando pequeños golpes, como si la idea tocase el xilófono en tu cabeza, levemente, pero sentida y duradera. Intentas no pensar en nada justo en ese momento, no quieres que nada salga mal... no, no es eso. Simplemente no quieres alterar nada en ese instante. " No lo pienso realmente, son imágenes en mi cabeza, pero sin un por qué ni consecuencia ninguna " piensas. Pero eso no te excluye ni hace que desaparezca. Lo asignas al maldito otoño que ahora calla, por sentirse odiado..."

Pero la idea te ha acompañado hasta casa, y lo hará hasta que aprendas otra palabra con la que posiblemente te sientas identificado. Piensas por qué no puedes ser como realmente quieres ser, o como realmente eres, si así te sentirás mejor y puede que la gente de tu alrededor también. Y quizá se acaben así las placas de metal. Pero te contestas para callarte a tí mismo, pensando que si fuese así, en este momento estarías soñando, y se haría realidad como hace un tiempo atrás. Esperas que algún día tengas una buena escusa para no pensar tanto en los demás y ser tú mismo, y quizá así sentirte en parte orgulloso por tener una vida sin tapujos. Como si constantemente fueses en top-less y el planeta entero fuese una playa nudista, con infiltrados y gente realmente amante de la naturaleza, y el cuerpo, de la belleza.

Incapaz, ahogas tus pensamientos en la almohada, con la esperanza, algo mayor, de volver a flotar.

http://www.youtube.com/watch?v=LZzzwAUnqrg

algún día

sábado, 2 de julio de 2011

Punto y a empezar

Hoy, día para no dejar a mi cuerpo a más de 25º de ángulo respecto al suelo; ir de la habitación a la cocina (si es necesario) arrastrándome. Mil veces me lo he repetido pero ya está bien de tanto pensar y nunca hacer nada. Sólo me queda hacer algo, y tendré pista libre para seguir los días que me quedan como el de hoy. No es lo mejor que me puede pasar, pero vamos... Repetiré una vez más esa palabra que siempre llevo a lomos: cansancio.
Cansancio de todo absolutamente. No me dejan ver nada positivo y lo más parecido a éso es permanecer reptando por mi casa. Parece ser que hasta que no gritas nadie te oye; siempre tengo en cuenta esa frase escogida de "La vida es bella": "el silencio es el grito más fuerte". La tengo en mi habitación, en la puerta, para no olvidarla nunca, para recordarme que a pesar que no soy de hablar demasiado, cuando más quiero gritar, es cuando mejor debo optar por callarme y oir la nada. Pero hay que saber a quien le gritas con silencio. Por estos lugares nadie es capaz de percibir ese pequeño detalle, y a la menda se le hinchan las narices, como a cualquier hijo de vecino. Pues ale, no se hable más.
En realidad me "miento" diciéndome ésto, para no pensar en mi real problema, en las consecuencias, pero si no lo hago volveré a engañarme pensando que por una vez más podría arreglarlo. De verdad que hay veces que me daba de ostias.
En estos momentos lo mejor que puedo escuchar es algo de ánimo. Un buen ejemplo, La Polla, ("Muy punk")

martes, 3 de mayo de 2011

En blanco

De vuelta tras unas borrosas vacaciones tengo la cabeza en cualquier lado menos en la tierra. Estoy más perdida que la primera vez que entré aqui, y con menos certeza de lo que tengo que hacer. No me apetece para nada hablar en conversaciones incómodas, sería capaz de mandar al compañero de charla a la mierda antes de seguir. Solo me apetece calma, soledad y tiempo para pensar en la decisión que debería haber tomado ya. Más que tiempo, conciencia.
Me apetece caminar sin que nadie siga mi camino, pasar desapercibida entre tantos conocidos. Sigo odiando tener que tomar decisiones y cada día me gusta menos. Me veo dentro de unos años como un hermitaño encerrado en su propio yo, agrio a la gente y viviendo noches colmadas de alcohol y silencio. Si, es una visión bastante triste pero a veces es ¿en lo que me gustaria acabar?

En cuanto a ti, cada vez me emociono menos en situaciones como las vividas ayer. Consigo estar más calmada y que me afecte menos. No se si pensar que es malo o bueno, pues por una parte me siento menos peor en cierta manera, pero me quema mucho más, me desgasta y parece que mi actitud no refleja lo que verdaderamente me pasa y por lo que he pasado.

Hasta otra

viernes, 22 de abril de 2011

Alacranes


Me gusta escribir aqui... Es como liberarme ante nadie, como gritar pero sin que nadie me oiga, con la esperanza de que nadie lo lea, pero gritando a la vez... Aunque en realidad, apenas paso por aqui si no es por un cambio drástico de planes que me deja sin nada que hacer.
Esta vez no hay penas que plasmar, mas de las que siempre van detrás.
Hoy me apetece una cerveza en un sitio tranquilo, conversación relajada y amena, sin necesidad de olor a campo pero que no estaría de más para dejar fluir las horas. Estoy serena. Soy capaz de estar frente a tí sin decir nada y captar cada gesto que hagas; sin hablar contigo. O hablar lo justo y necesario con alguien.


Lamentablemente nadie está disponible hoy: falta de dinero, "beatos", lejanía... Ahora me doy cuenta lo que se cuece fuera de mis lios y prisas.


Yo no quería ésto. Sólo te quería a ti.



Alternativo al plan de una rubia en un antro, sería quedarme frente al ordenador, cultivándome (nunca mejor dicho) con latinismos. Preferiblemente con un poco de inspiración, música apropiada y cerca del suelo. Como siempre, acabaré cenando entre la cocina y la habitación, y viendo media película tumbada en la cama, sin realizar ninguna de las opciones propuestas.

Ésto iba a ser una simple parrafada, pero siempre lo llevo al mismo camino.

"No se que cojones esperabas que sucediera"

lunes, 11 de abril de 2011

Aire

Aspirar, espirar, aspirar, espirar... y fin.
Agonía se llama al no poder mantenerte por tí mismo, al depender del resto de la gente para realizar casi cualquier acto, la imposibilidad de andar solo o simplemente de andar, que incluso el respirar sea una tortura. Agonía es lamentarte cada día de vivir en la situación en la que estás, de arrepentirte (o no) de determinados detalles de tu vida que te han llevado a donde estás, de sentirte solo, de que tus contestaciones hacia los demás sean gritos o lamentos, aun teniendo una familia tan numerosa.
Tras una vida llena de baches y muchas alegrías, no nos engañemos, acabas en una cama, sedado hasta las cejas y esperando que llegue tu hora.
Ha llegado y, creo, no te ha dado tiempo a enterarte. Toda tu gente ha estado velando todo el tiempo que les han dejado. ¿Para qué? ¿Realmente vas a sentir la pena que nos da que no estés con nosotros? Si fuese así, al menos yo no querría ver eso, no podría soportar ver tanta gente, tanta pena, tanto dolor junto...
Y lo he vivido, lo he visto y me ha dejado sin apenas sangre en el cuerpo. No es esencial pasar por eso, no creo que sea un pecado no verte en un ataud, rodeado de flores, a través de un cristal. Que si, que es lo que debemos hacer, repito, DEBEMOS. Pero, ¿qué importa lo que debamos hacer o no en esta situación? Has perdido la vida, eso es... Creo que la gente no se para a pensar en eso, creo que solo piensa que no vas a estar, recuerda las situaciones vividas contigo, tu forma de ser, tu carácter y todo en relación a ti. ¿Cuánta gente se para a pensar en lo que pensabas en tu último aliento, o si realmente pensabas? En cómo es dejar de vivir, en lo que significa el resto del mundo y universo para una persona que no vive, de lo que te sientes orgulloso y de lo que no en tu vida, de las cosas que te han quedado por hacer, de sentimientos que nunca has expresado...

Saludar a gente y agradecer su "te acompaño en el sentimiento" a gente que ni conoces. Tu cuerpo, se transforma en irreal, simil a un muñeco tuyo a tamaño real. Mirar la sábana con la que te cubren y no moverse.

Nunca olvidaré tu chalecico de la sierra

viernes, 18 de febrero de 2011

liberté!

Hoy es de esos días en que añoras una realidad paralela.
A pesar de tener tu caos más o menos controlado, miras a otro lado. Allí hay menos problemas, hay más risas, más aire, menos amor-odio, sin caricias tras caidas, magulladuras y parches, ostias y alcochol para curar heridas, libertad... Hay todo lo que te falta y poco de lo bueno que te ha costado tener. Cuánta razón tenía el guardagujas... (" Nunca nadie está contento donde se encuentra")

¿Por qué se ha encendido esta mecha? ¿Por qué ahora?
Por la relativa estabilidad... Puede. Pero sea el motivo que sea, al chocar con tu realidad, ésta te lo afirma y reafirma, y sólo por hoy te rechaza los abrazos. Parece gritarte: "te hago feliz, soy lo que quieres, pero no lo que necesitas".
A ver quién es capaz de hacerle caso a eso, por mucha razón que tenga...

Hoy es de esos días de echarte al hombro música, coche, sol y carretera. Y en el ocaso, ampararte en cualquier antro y rodearte del grueso vidrio que abraza a la rubia solución temporal...

En su defecto, llegarás a casa con miles de pensamientos que brotan de tu cabeza y, al no encontrar solución, decidirás confesarselo a la nada.


Nada que hacer...